Colapinto en México: a lo rockstar pero con los pies sobre la tierra y el derecho apretando el acelerador
Las primeras horas del argentino en tierra azteca sirvieron par comprobar lo mucho que genera más allá de la pista.

FRANCO COLAPINTO desembarcó en México y más allá de que no se haya producido su confirmación en Alpine para 2026, generó la revolución que siempre desata en cada lugar al que llega. Con su histrionismo y carisma hipnotiza a propios y extraños, sobre todo a los argentinos que viven en otras partes del mundo y le expresan su fanatismo y agradecimiento por lograr algo tan difícil como es representar a su país en la máxima categoría del automovilismo, algo que no ocurría desde hacía casi 25 años hasta la irrupción del pilarense.
Antes de meterse de lleno en la actividad del Gran Premio que se disputará en el autódromo Hermanos Rodríguez, en la tarde-noche del miércoles participó de un par de actos. Uno fue el de la presentación de un modelo de Renault, asociada con Alpine, para celebrar los 25 años de presencia en México. Una verdadera marea de gente lo esperaba en la entrada del lugar del evento para pedirle fotos y autógrafos.
Sin embargo, antes de su presencia hubo una falsa alarma: alguien muy parecido a él y vestido con la ropa de Alpine bajó de un vehículo y todos creyeron que se trataba del verdadero Colapinto y no de un doble.
Después de haberse probado sombreros de vaquero en Texas, llegó el turno de ponerse el típico de mariachi que le ofrecieron. Fiel a su estilo, antes de colocárselo, dejó una de sus frases típicas: "Soy muy cabezón, boludo, no me entra". Pero le entró y le quedó muy bien, y posó para las fotos.
También allí se cruzó con un niño fanático de Boca y esa situación le provocó mucha alegría al pilarense, identificado a pleno con el sentimiento Xeneize.
En tono reflexivo sobre la avalancha de sensaciones que provoca, el joven de 22 años señaló que “Uno empieza a darse cuenta de lo que genera y tenes que crecer acorde a eso. Tenes que darte cuenta que sos un ejemplo para muchos chicos y yo disfruto un montón poder transmitirles un poco de todo lo que viví".
A lo rockstar pero con los pies sobre la tierra y el derecho apretando el acelerador para crecer en la Fórmula 1. Un Colapinto fresco y entusiasmado por el cariño del público comenzó su aventura en tierra azteca.







































