Copa Davis

De Busan a Buenos Aires: Thiago Tirante, la Copa Davis y un "aprendizaje muy grande"

El platense volvió de Corea del Sur después de la caída del equipo de Javier Frana y apareció en el Argentina Open.

Por Constanza Vanzini ·

12 de febrero de 2026

PARA THIAGO TIRANTE la serie de Copa Davis en Busan fue especial. A pesar de que dejó un sabor amargo para Argentina en lo deportivo, por la dura derrota en el quinto punto frente a Corea del Sur, para el platense significó algo mucho más profundo: su estreno en la competencia por equipos más emblemática del tenis.

Aunque fue un fuerte traspié ante Corea del Sur para el equipo de Javier Frana, en una serie marcada por la ausencia de los siete mejores singlistas del país, que priorizaron la gira sudamericana de polvo de ladrillo, el platense fue uno de los que pusieron el pecho y ya volvió al país con otra sensación. Por estos días apareció en el Buenos Aires Lawn Tennis, mientras se juega el Argentina Open, para entrenarse antes de viajar rumbo al ATP 500 de Río de Janeiro.

En diálogo con El Gráfico, contó que el periplo a la otra punta del mundo resultó intenso y la agenda no dio respiro. "Fue un viaje largo", reconoció Tirante, que utilizó el Buenos Aires Lawn Tennis Club como escala para recuperar ritmo y adaptarse a las canchas lentas en plena gira sudamericana. Sin embargo, lo que encontró no fue solo una cancha disponible para entrenar, sino un público que lo recibió con afecto, se acercó a saludarlo y a agradecerle por haber jugado.

"Es muy lindo que la gente me muestre su apoyo. Para un jugador como yo, me llena mucho. Por más que no esté acá jugando el torneo, el cariño que recibí significa mucho, me lo llevo más allá de todo. Me sorprendió, no lo esperaba", dijo el jugador número 92 en vestir la camiseta celeste y blanca en la historia de la Copa Davis, en un equipo de cinco debutantes que también tuvo a los jugadores 93 y 94 (Guido Andreozzi y Federico Gómez, en el doble).

Debido a su decisión de ir a Corea del Sur, Tirante no llegó a disputar el ATP de Buenos Aires, pero su presencia no pasó desapercibida. Mientras ajusta detalles para lo que viene, explicó el motivo de su paso: "Vine a entrenarme para adaptarme un poco al polvo de ladrillo. Mañana me voy para Río", contó este miércoles en pleno encuentro con este medio y de cara al certamen de Brasil, en el que su participación todavía no está asegurada, dado que espera la confirmación de si podrá ingresar directamente al cuadro principal o si deberá jugar la clasificación.

Más allá de lo inmediato, el ex número uno del mundo junior se llevó de Busan un debut, un triunfo en su primer partido copero y una derrota en el cuarto punto. Su debut en la Copa Davis lo dejó atravesado por emociones fuertes y, pese al golpe colectivo, lo vivió como un momento bisagra: "Fue hermoso jugar mi primera Copa Davis. Es una experiencia que voy a guardar para siempre en mi corazón. Pasamos muchas emociones, momentos buenos y malos, no fue fácil, pero más allá del mal resultado me llevo un aprendizaje muy grande".

Con la temporada en marcha, el argentino también dejó en claro sus metas para este 2026: "Consolidarme en los torneos ATP, jugar más en este nivel, quizá hacer alguna final y poder terminar dentro de los 70 o 75 del ranking estaría bien".

Mientras los fanáticos cuestionaron a las figuras argentinas por su ausencia, lo de Tirante fue lo apuesto. El reconocimiento del público en Buenos Aires pareció funcionar como una especie de revancha simbólica. Volvió sin festejo, pero con el cariño de la gente y con un gesto por el equipo argentino que será recordado por largo tiempo. 

Imagen de portada: Luciano Giliberti