El día que Rosario Central y Sportivo Belgrano jugaron por el pase de un campeón del mundo
Este miércoles se medirán en la continuidad de los 32avos de final de la Copa Argentina 2026.

El cotejo marcará el primer enfrentamiento oficial entre ambas instituciones. Sin embargo, el historial cuenta con un antecedente curioso que se remonta a más de ocho décadas atrás.
En 1942, ambos clubes disputaron un partido amistoso en San Francisco para cumplir con una de las cláusulas del traspaso de Ernesto Vidal al conjunto canalla.
El legado de Ernesto Vidal, un prócer del fútbol
Ernesto Sérvolo Pedro Vidal, conocido como el "Patrullero", es el nexo histórico más fuerte entre estos dos equipos. Nacido en 1921 y fallecido en 1974, Vidal llegó a Rosario Central en 1941 y fue una pieza determinante en el ascenso de 1942, temporada en la que marcó 13 goles. En total, vistió la camiseta canalla en 53 partidos y convirtió 17 tantos.
En dialogo con este medio, el periodista Carlos Durhand contó que Vidal llegó a Central proveniente de Sportivo Belgrano, en 1941. El puntero izquierdo debutó el 4 de mayo de ese año ante Independiente (V) 2-3 y su último partido fue el 20 de agosto de 1944 contra Ferro (V) 0-0.
Tras su paso por Rosario, se convirtió en ídolo en Peñarol de Uruguay, donde integró la mítica delantera denominada "Escuadrilla de la muerte". Con el club uruguayo cosechó 15 títulos y adoptó la nacionalidad uruguaya, lo que le permitió defender la camiseta de la selección celeste.
El hito máximo de su carrera llegó en 1950, cuando se consagró campeón del mundo en el recordado "Maracanazo". Vidal disputó tres partidos en aquel Mundial de Brasil y anotó un gol frente a Bolivia, convirtiéndose así en el primer futbolista con pasado en Rosario Central en ganar una Copa del Mundo.
El amistoso por el pase de Vidal
El domingo 8 de marzo de 1942, el destino cruzó a Rosario Central y Sportivo Belgrano en un amistoso disputado en San Francisco, Córdoba, que funcionó como el último sello de una negociación institucional: los pases de Ernesto Vidal y un futbolista de apellido Guido.
La tarde comenzó con una superioridad abrumadora del conjunto rosarino. Con una eficacia implacable, el Canalla desató un vendaval de fútbol que parecía sentenciar la historia antes del descanso. Al término de la primera etapa, el marcador reflejaba un contundente 5-0 en favor de Central, gracias a las conquistas de José Eduardo Martínez y el legendario Torito Aguirre, quienes marcaron por duplicado, sumados al aporte goleador del propio Vidal, que cumplía con la inexorable ley del ex.
Sin embargo, lo que parecía una jornada de trámite se transformó en un duelo vibrante y cargado de suspenso durante el complemento. La relajación de la visita y una serie de errores puntuales en la última línea, particularmente señalados en la figura del arquero Ricardo y el zaguero Dezorzi, permitieron que "La Verde" resurgiera con un orgullo inquebrantable.
Sportivo Belgrano, empujado por su gente en un estadio que terminó siendo testigo de una gesta casi milagrosa, logró descontar cuatro veces, dejando el marcador 5-4. La tensión llegó a su punto máximo cuando el equipo cordobés tuvo en sus pies la oportunidad de sellar una remontada histórica mediante un tiro penal, pero la ejecución fue malograda, permitiendo que Central se llevara la victoria por la mínima diferencia.
Aquel encuentro, nacido de un acuerdo por transferencias, terminó siendo una de esas páginas curiosas del archivo futbolero, donde la jerarquía de un grande y la rebeldía de un club del interior regalaron un espectáculo de nueve goles que aún hoy se recuerda por su dramatismo inesperado.
FOTO DE PORTADA: COPA ARGENTINA
AGRADECIMIENTO: CARLOS DURHAND, DIARIO LA CAPITAL

































