Rosario Central y su idilio continental: una historia de pasión en la Copa Libertadores
El equipo de Arroyito inicia su 14ª aventura en el máximo certamen continental, un camino marcado por las semifinales del 2001 y la huella imborrable de figuras como el Patón Bauza y Ángel Zof.
Este estreno en el Grupo H marca la 14ª participación del club en la Copa Libertadores, consolidándose como el séptimo equipo argentino con más presencias en el certamen, solo por detrás de gigantes como River, Boca, Independiente, San Lorenzo, Estudiantes y Vélez.
En diálogo con este medio, el periodista Carlos Durhand destacó que en sus 13 participaciones previas, los de Arroyito disputaron 98 partidos, logrando 45 victorias, 23 empates y 30 derrotas. Estos números reflejan la competitividad de una institución que siempre ha sabido representar al fútbol rosarino con hidalguía.
Los primeros pasos y la era de los grandes técnicos
El camino comenzó en 1971 de la mano de Ángel Zof, tras el subcampeonato del Nacional 70. Aunque no logró superar la fase de grupos en aquel entonces, Central ya avisaba que estaba para grandes cosas. Un año después, en 1972 y bajo la conducción de Ángel Labruna, el equipo volvió a la carga como campeón nacional, enfrentando a rivales de la talla de Independiente y los equipos colombianos.
Durante la década del 70, la figura de Carlos Timoteo Griguol fue fundamental. En 1974, Central llegó a un desempate con Huracán que no pudo sortear, pero la revancha llegaría pronto. En 1975, el club alcanzó por primera vez las semifinales tras un histórico triunfo 1-0 sobre Newell’s con gol de Mario Alberto Kempes. En esa instancia semifinal, Central quedó a las puertas de la final, empatando en puntos con Independiente y Cruzeiro, pero relegado por la diferencia de gol.
El regreso de Zof y el brillo con el Patón Bauza
Tras participaciones discretas en 1981 y 1987, nuevamente bajo el ala de Don Ángel Zof, el nuevo milenio trajo consigo aires de gloria renovada. En el año 2000, con Edgardo Bauza en el banco, el equipo llegó a octavos de final, cayendo por penales ante Corinthians. Sin embargo, lo mejor estaba por venir: en 2001, Central firmó su mejor actuación histórica en la Copa.
En aquella edición, el equipo de Bauza lideró su grupo y eliminó a Cobreloa en octavos y al América de Cali en una definición por penales que todavía se recuerda en Rosario. La aventura terminó en semifinales frente a Cruz Azul de México, dejando una huella imborrable en la memoria del hincha.
Modernidad, el Chacho Coudet y el presente
Los años posteriores vieron pasar a técnicos como Miguel Ángel Russo en 2004, llegando a octavos, y un proceso compartido entre Zof y Astrada en 2006. No obstante, la mística internacional volvió a encenderse en 2016 con Eduardo Coudet. Aquel equipo del "Chacho" desplegó un fútbol de alto vuelo, eliminando a Gremio con autoridad, aunque se despidió en cuartos de final en una serie dramática contra Atlético Nacional de Medellín.
Tras participaciones en 2019 y 2024, donde el equipo no logró superar la fase de grupos pero aseguró competencia en la Sudamericana, Rosario Central llega a este 2026 con la ilusión intacta.
Con este torneo, Central suma 27 participaciones en certámenes de la Conmebol, reafirmando su estatus de club copero y buscando, una vez más, que el Gigante de Arroyito sea el escenario de una nueva gesta continental.
Foto de portada: Baires



































