A 60 años del Superclásico por Libertadores que marcó el debut absoluto de River en la Copa
La edición de 1966 dejó una huella imborrable en la historia del Millonario.

La COPA LIBERTADORES 1966 marcó a fuego la historia de River. Fue la primera vez que el Millonario accedió a la máxima cita continental, su debut fue nada menos que en un Superclásico y el desenlace le dejaría el apodo de Gallina.
Conmebol amplió en aquella oportunidad a 17 la cantidad de equipos participantes: dos clubes por federación más el campeón defensor -Independiente-. El conjunto de Núnez se clasificó como subcampeón del fútbol argentino.
River debutó en la Copa con victoria 2-1 frente a Boca en el Monumental. Juan Sarnari y Daniel Bayo marcaron los goles del equipo de Renato Cesarini, mientras que Alfredo Rojas descontó para los de Pipo Rossi. En La Bombonera, el Xeneize se impuso 2-0.
Los dos grandes del país terminaron por delante de Universitario, Deportivo Italia, Alianza Lima y Lara, lo que les permitió avanzar a la segunda fase.
Allí volvieron a verse las caras en el Grupo A, también integrado por Independiente y Guaraní: fue empate 2-2 en Núñez y triunfo de Boca por 1-0 en La Bombonera.
Igualados en puntos, River venció 2-1 en tiempo extra al Rojo en el partido desempate y accedió a la final de la Libertadores frente a Peñarol.
El Millonario y el Carbonero se midieron en una serie a ida y vuelta en la que cada partido ganado otorgaba un punto y no contabilizaba la diferencia de gol. Los uruguayos ganaron 2-0 en Montevideo y los argentinos 3-2 en Buenos Aires, por lo que se disputó un encuentro desempate en el Estadio Nacional de Santiago de Chile.
River ganaba 2-0 el partido definitorio con tantos de Onega y Solari, pero Peñarol lo empató a través de Spencer y Abbadie y forzó el suplementario. Fue la primera vez que la Copa se decidió en tiempo extra.
Con otro gol de Spencer y uno de Rocha, el Carbonero ganó 4-2 y alzó su tercera Libertadores. La ventaja perdida y el desenlace de la gran final dio origen al apodo de Gallina para River, mote que en el lunfardo argentino significa cobarde, pero que con el correr de los años el propió club terminó adoptando.



































