Maradona y El Gráfico

La noche que Maradona salió campeón con Boca, lloró por un hincha y confesó una deuda

Una reconstrucción de la crónica íntima y emotiva de Guillermo Blanco en El Gráfico sobre una jornada inolvidable en La Boca para Diego.

Por Redacción EG ·

30 de octubre de 2026

Diego Armando Maradona tenía apenas 21 años cuando cumplió uno de sus grandes sueños: salir campeón con Boca. El 15 de agosto de 1981, después del empate 1-1 ante Racing en La Bombonera, el Diez dio la vuelta olímpica y dejó atrás una semana de angustia. Todavía le pesaba el penal que había fallado ante Newell's en Rosario, pero aquella noche pudo sacarse una espina que lo atormentaba.

"Escuché el final y me volví loco. De pronto veo que un pibe se me cuelga de la espalda, era mi hermano, el Turquito. Se me aflojaron las piernas, lo abracé tanto que no sé cómo no lo rompí todo", recordó Diego en una entrevista que Guillermo Blanco le hizo para El Gráfico. La felicidad fue doble: mientras Boca gritaba campeón, Argentinos, el club donde había nacido futbolísticamente, conseguía mantenerse en Primera.

Sin embargo, entre tantos abrazos, Maradona recordó a alguien que no estaba en la cancha. Era Antonio Labat, un hombre que cuidaba un estacionamiento y al que había conocido junto a Claudia Villafañe. Cuando descubrió quién estaba al volante, comenzó a temblar y llorar de emoción. Le agradeció por las alegrías que los jugadores de Boca le regalaban cada domingo. "En él resumo a la hinchada de Boca. Yo estaba en deuda aunque me dijeran que lo del penal le podía pasar a cualquiera. Gracias a Dios pude saldarla", confesó.

 

Imagen Maradona con uno de sus hermanos, el Turquito.
Maradona con uno de sus hermanos, el Turquito.
 

El festejo de Maradona y la promesa que le hizo a Argentinos Juniors

La celebración continuó durante la madrugada. Diego pasó por un restaurante donde se reunieron dirigentes e hinchas de Boca y después llegó a la Cantina de David, donde lo esperaban familiares, amigos y viejos conocidos de Argentinos Juniors. Allí se quitó el saco y la corbata, se puso un gorrito del Bicho y compartió una noche que mezcló sus dos grandes amores futbolísticos.

En medio de los brindis, Maradona tomó la palabra y dejó una declaración que con el tiempo adquiriría otro significado: "Quiero que sepan que mi presente en el fútbol es Boca, donde acabo de vivir una de las alegrías más grandes de mi vida ofrendándole el título a la hinchada, pero que alguna vez, no sé cuándo, volveré a vestir mi primera camiseta".

 

Imagen Maradona, con pelota controlada, el 15 de agosto de 1981, durante el empate 1-1 ante Racing que le dio el título a Boca en La Bombonera.
Maradona, con pelota controlada, el 15 de agosto de 1981, durante el empate 1-1 ante Racing que le dio el título a Boca en La Bombonera.
 

Aquella promesa nunca llegó a cumplirse. Diego continuó su carrera en Europa y, cuando regresó al fútbol argentino, volvió a vestir la camiseta de Boca. Pero esa noche de 1981 quedó grabada para siempre: había conseguido su primer título con el Xeneize, Argentinos se había salvado del descenso y él sentía que finalmente había saldado una deuda con la gente. "No tengo más que agradecerle a la vida", resumió.