River y el morbo: otra noche para medir el índice Demichelis
Saber si silbarán o aplaudirán al DT de River ya se convirtió en un clásico en el Monumental.

A MARTÍN DEMICHELIS no le faltan títulos en River: obtuvo tres desde que comenzó su trabajo a principios de 2023 y el Monumental se convirtió en bastión casi inexpugnable en el que apenas cayó dos veces. Además, sólo perdió 18 partidos de los 82 en los que estuvo al frente del equipo.
Sin embargo, un cóctel conformado por la irregularidad en el juego, los planteos y cambios cuestionables y las defecciones en la pasada Copa Libertadores, más la caída con Boca en los cuartos de final de la Copa de la Liga, entre otros motivos, erosionaron la relación de los hinchas con el DT y de aquellos tiempos dorados en que se escuchó "que de la mano de Demichelis todos la vuelta vamos a dar",se pasó a los silbidos en los anuncios del equipo cuando se escucha su nombre por los altoparlantes.
Hubo picos de reprobación, por ejemplo, en el partido con Independiente Rivadavia y ante Belgrano, y desde hace varias fechas a esta parte, cada vez que se juega en Núñez, el interrogante es, además de si River va a lograr la victoria, si el DT recibirá muchas muestras de disconformidad.
Este domingo en el compromiso contra Tigre en el que se impuso 3-1, una vez que la imagen de su rostro apareció en la pantalla gigante y la voz del estadio pronunció su apellido, hubo una mezcla de aplausos y silbidos, una nueva demostración de que la relación continúa en estado de tirantez, como en los matrimonios que navegan por las aguas de la crisis hasta que el vínculo se refuerza o se diluye.
Cuando se acercó al banco de suplentes para ocupar su sitio, fue recibido con algunos carteles en los que se leía la frase "Te queremos", además de muestras de cariño, a lo que reaccionó con su brazo en alto en señal de agradecimiento.
Después del partido, cuando lo consultaron por su relación con la gente, Demichelis evitó hacer comentarios y sólo subrayó el material con que cuenta para capear temporales como la crisis desatada por la derrota impensada con Temperley en la Copa Argentina y la dolorosa derrota con Argentinos en La Paternal.
"Tenemos un grupo unido que trabaja muy bien; esta semana tuve la chance de decírselo a Enzo Francescoli. Cuando los chicos se desviven por revertir una situación adversa, incluso los que no vienen jugando, eso demuestra que el grupo está vivo, que acepta haber quedado eliminado, jugar muy mal en Argentinos, y somos los primeros que sufrimos de tristeza", subrayó.
Lo del conductor y la gente va partido a partido. Por ahora, cada vez que River juegue de local, el morbo por medir el índice Demichelis será otro de los momentos fuertes de las tardes o noches en el Monumental.




































