El Superclásico del handball: Cómo se vive el River-Boca desde adentro
Guillermo Milano, ex entrenador de la Selección Argentina y creador de la disciplina en el Xeneize, palpitó el segundo partido de la historia ante el Millonario

Los Superclásicos son únicos e irrepetibles. En cualquier deporte, jugar un River-Boca se vive diferente porque la rivalidad histórica entre ambos clubes excede al fútbol y es parte de la identidad de la sociedad argentina.
Así lo siente Guillermo Milano, actual Coordinador de handball en el Xeneize y ex técnico de la Selección Argentina que compitió en los últimos Juegos Olímpicos de París 2024: "Ser parte de un clásico en el handball fue algo que soñé toda mi vida".
En diálogo con El Gráfico, el experimentado entrenador contó cómo fue el proyecto para hacer llegar la disciplina al conjunto de la ribera que, a diferencia de River, su eterno rival y multicampeón, no tenía historia en la institución.
"Yo lo veía complicado, todo el mundo quiso y nunca pudo acá. Lo había visualizado un poco porque mi hijo jugó al fútbol en Boca cuando era chico y yo cada vez que iba a los entrenamientos decía 'qué lindo poner el handball acá, qué sueño sería'. Cuando asumió Ameal-Riquelme, tuve una reunión con el director de deportes en ese momento y me dijo 'vamos por todo'. Yo no lo podía creer", recordó.
Este viernes se jugará el segundo clásico de la historia entre Boca y River en la Casa del Handball, un encuentro que se espera que sea tan vibrante como el primero, que finalizó con victoria para el Millonario: "El primer partido fue algo increíble y nunca visto en el campo argentino. Yo soñaba con eso como técnico y como hincha. Cuando logramos el ascenso a la Liga de Honor con Boca, me tocó irme a Macedonia a dirigir al Vardar, pero tuve la suerte que en el único fin de semana libre que había, justo era el clásico y vine. Lo viví desde la tribuna. Además, jugaba mi hijo. Va a ser otro Superclásico emotivo, esta vez vivido desde adentro, a diferencia del primero que lo vi desde el banco".
-El primero lo ganó River, un equipo con mucha historia en la Primera División, ¿cómo se preparan ahora ya con la experiencia del primero y también con más recorrido en estos meses?
-Sí, convengamos que River tiene 50 años de campo y nosotros tenemos cuatro. Por otro lado, hicieron un buen primer partido a pesar de no haber ganado porque se resolvió en detalles. Y todo este tiempo hemos evolucionado, pero entiendo que ellos están jugando muy bien. En los papeles siguen siendo mejores que nosotros, pero a la hora de jugar partidos importantes, como pasa en un Argentina-Brasil las cosas se igualan. La presión juega. Ojalá que sea un buen partido, con respeto de ambos equipos y de la gente. Y ojalá ganemos (se ríe).
- ¿Te parece que parece que puede volver a ser un partido cerrado como en el primero?
-La superioridad de River no es solamente por trayectoria, sino por presente. Nosotros venimos de ascender y somos un equipo que hoy estamos últimos, entonces es muy difícil sostener la categoría cuando venís desde abajo. Nosotros tenemos muchos chicos del interior que están creciendo y trabajando a futuro. Nuestro proyecto no está basado en el Boca-River ni en sólo mantener la categoría, sino en trabajar a futuro y ser un equipo sólido con el tiempo.
- ¿Cómo ves el club actualmente?
-El club cambió mucho su perfil en estos años. Está creciendo, ahora van a hacer el Polideportivo y claro, está quedando chico también porque en el 2020, cuando logramos colocar el handball en Boca, había solo mil deportistas. Ahora hay seis mil atletas a nivel amateur. Es un gran salto.
- Según tu mirada, ¿qué es lo más importante de que un club como Boca le dé tanto lugar a la parte polideportiva?
-Creo que Boca está logrando brindar valores importantes para la vida. Estamos generando cosas positivas para la formación de los deportistas, nuestra filosofía tiene que ver con la educación, con el respeto y con que los chicos hagan una vida más sana cerca de la institución que son detalles esenciales en el desarrollo del deporte amateur.
- ¿Tuviste alguna charla puntual con Juan Román Riquelme en estos años?
-No, cuando yo llegué el presidente era Ameal y cuando asumió Riquelme yo me fui a Macedonia. Lo que sí hay es gente de su confianza que se acerca en nombre de él a darnos siempre una mano y a apoyar el deporte amateur. Sí, sería un sueño para mí hablar con él, pero yo entiendo que el club tiene prioridades y su foco está en el fútbol.
- Existe un mundo Boca fuera del fútbol que creció en estos años, ¿cómo lo definirías?
-Como un sueño cumplido. Es la panacea. Tanto en varones como mujeres, que Boca está en la segunda categoría. Hay que destacar que empezamos de cero. Conseguimos cuatro ascensos y ahora estamos con las inferiores, que habíamos empezado en la E, ya estamos a punto de ascender a la B. Es muy importante porque el objetivo es estar en la A y es lo que después va a nutrir a Boca de buenos jugadores a futuro para sostener el equipo con mejor nivel en la liga.
Milano fue parte de la Selección Argentina durante 20 años hasta llegar a ser el entrenador principal cuando el equipo albiceleste logró el pasaje a los Juegos Olímpicos de París 2024. "Dentro del amateurismo tengo mucha profesionalidad. Tiene que ver con la disciplina para entrenar, para planificar, para el análisis".
Después del clásico, viajará 10 días al Mundial de Clubes en Egipto como entrenador del California Eagles de Estados Unidos. "Es algo que nunca viví, un orgullo", afirmó. Y luego volverá a Boca, el club de sus sueños y desde hace años, otro refugio del handball argentino.







































