Superclásicos

Gallardo, el superhéroe de River con la capa chamuscada

La sorpresiva extensión de contrato en la previa del Superclásico fue la jugada estratégica en la oficina que ahuyentó fantasmas pero no alcanzó en la cancha para apagar el incendio.

Por Adrián Wowczuk ·

10 de noviembre de 2025

MARCELO GALLARDO es el padre de la derrota de River este domingo en la Bombonera, un 2-0 sin atenuantes y hasta lógico, que no hace más que confirmar la gravedad de un bajón futbolístico que no encuentra la luz al final del túnel.No hubo respuestas individuales de jugadores a los que en otros tiempos el conductor les llegaba hasta las fibras íntimas para exprimirles el jugo, ni tácticas sorpresivas que distrajeran a un Boca implacable, como la línea de cinco que sacó de la galera y que deshizo en el entretiempo cuando se quemaron los papeles.

Tras el concierto de silbidos y cantos hirientes que bajaron el telón del Monumental el pasado domingo con la dolorosa caída ante Gimnasia, la cuarta en fila en su casa, hubo que repensar la estrategia de cara a lo que se venía: la visita al archirrival en medio de las llamas de un incendio que parecía comenzar a chamuscar la capa de superhéroe del intocable entrenador.

Acaso la mejor jugada de River en los últimos tiempos no estuvo dentro de la cancha sino en las oficinas donde se pergenió la maniobra perfecta para evitar el naufragio del Titanic Millonario: el sorpresivo anuncio de la extensión del contrato de Gallardo hasta fines de 2026. Una especie de búsqueda de curarse en salud por la cicatriz que podía dejar en su epidermis una probable y después consumada derrota contra el peor enemigo.

 

Imagen El anuncio de la extensión de contrato de Gallardo antes del Superclásico: la jugada estratégica en la oficina.
El anuncio de la extensión de contrato de Gallardo antes del Superclásico: la jugada estratégica en la oficina.
 

Fue una manera de ahuyentar fantasmas justo antes de una batalla tremendamente importante: contra el archirrival y con la clasificación a la Copa Libertadores 2026 en juego, un evento del que River no puede darse el lujo de estar ausente por ambición y peso propio, pero que se tiñe de dudas por una cuestión numérica. Si no se suman puntos, se pierden chances y la única tabla de salvación empieza a ser la obtención del título en el Torneo Clausura, un objetivo para nada sencillo en la pobre coyuntura de rendimiento que ofrece el equipo.

Los exégetas leyeron la movida como una maniobra eximia par evitar el jaque mate que se cernía sobre la Banda Roja y hasta el propio DT ensayó una suerte de "Que la gente crea 2.0" al asegurar que a los doloridos hinchas "les vamos a volver a dar una alegría".

 

Imagen Otro trago amargo para el Muñeco y en el escenario menos deseado (AFP).
Otro trago amargo para el Muñeco y en el escenario menos deseado (AFP).
 

El Muñeco llegó al templo Xeneize con un historial favorable que marcaba 13 partidos con 3 triunfos, 7 empates y apenas 3 derrotas. De hecho, la última visita, en 2024, la primera desde que arrancó su segundo ciclo, constituyó un triunfo por 1-0 con tanto de Sebastián Driussi.

Pero el viento a favor en materia de Superclásicos (es el segundo entrenador con más batallas sobre el lomo, 29, a 10 de Ángel Labruna), se cortó este domingo soleado para Boca y nublado para un River que no conoce de recetas mágicas ni de píldoras milagrosas: su parte de enfermo continúa con un reporte desalentador y marca las defensas profundamente erosionadas y una infección para la que por ahora no hay antibióticos.

Este lunes jugarán Riestra y Argentinos Juniors, que si ganan le quitarán a River el tercer lugar de la tabla anual que por ahora le asegura la disputa de la pre-Libertadores, en busca de un lugar en zona de grupos. Un triunfo de uno de ellos o los dos, que serán locales ante Independiente y Belgrano, respectivamente, lo dejará fuera de esa zona y con 2 unidades menos a falta de 3 por jugarse en la fase regular, en el caso de los de Núñez, contra Vélez en Liniers.

 

Imagen Todo un símbolo de la aciaga tarde de River y Gallardo en la Bombonera (FOTOBAIRES)..
Todo un símbolo de la aciaga tarde de River y Gallardo en la Bombonera (FOTOBAIRES)..
 

De reojo, mientras observaba el festejo del segundo tanto Azul y Oro, Gallardo hacía cuentas mentales. ¿Podría tener que conformarse River con obtener el "premio consuelo" de disputar la Copa Sudamericana? No hay palabras que puedan explicar el estupor que ello conllevaría. No las tiene ni Napoleón, que se topó con otro Waterloo en el campo de batalla boquense y tras la lacerante derrota eligió suspender la conferencia de prensa posterior, una práctica que ya se convirtió en algo común cuando la frustración se hace dueña de la escena.

IMAGEN DE PORTADA: FOTOBAIRES