Rugby

Viaje al sueño americano de un argentino: rumbo al Mundial 2027, con la camiseta de Estados Unidos

La historia de Benjamín Bonasso, el ex Pumita que vive desde adentro el proyecto que busca instalar al rugby norteamericano en la elite. Con un plus: compartió predio con Lionel Messi.

Por Constanza Vanzini ·

05 de noviembre de 2025

BENJAMÍN BONASSO nació en Estados Unidos, pero su tonada, su educación y su ADN deportivo son bien argentinos. Surgido de Newman en Buenos Aires y con paso por los seleccionados juveniles albicelestes de la UAR, el destino lo llevó a cruzar el continente y ponerse la camiseta del país del norte que aún está aprendiendo a amar al rugby.

En diálogo con El Gráfico,desde Miami, mientras se recupera de una operación de una hernia inguinal y atraviesa un momento de transición personal, Bonasso contó cómo es jugar al rugby en Estados Unidos en la MLR (Mayor League Rugby) con un sueño inédito: integrar el seleccionado de ese país en el Mundial de Australia 2027.

 

Imagen Bonasso en los Miami Sharks
Bonasso en los Miami Sharks
 

Si bien su anhelo siempre había sido jugar para Los Pumas, el rugbier finalmente tomó la decisión de representar a su país natal y no se arrepiente: “Fue difícil, cuando no clasificamos con Estados Unidos para la Copa del Mundo de 2023 me lo reproché, pero ya pasó y hoy estoy agradecido. Me abrieron las puertas y me dieron la posibilidad de vivir cosas únicas. Lo que viene será otro desafío, pero el objetivo sigue claro: llegar al Mundial 2031 y dejar una huella”.

El rugby en Estados Unidos está creciendo, aunque queda un camino por recorrer. "Todavía cuesta. Somos el último deporte que cualquier norteamericano quiere jugar. La cultura es muy distinta. Muchos llegan desde el fútbol americano o el béisbol, pero hay un proyecto fuerte para que el rugby pegue, sobre todo con el Mundial en casa en la mira",  explicó.

Bonasso conoció las luces y las sombras del deporte en poco tiempo. En 2023 llegó con ilusión a Miami Sharks, el proyecto del empresario Marcos Galperín que tan sólo en dos años se derrumbó y desapareció de la liga dejando a jugadores, entrenadores y empleados del club sin trabajo. “Fue durísimo. Teníamos un grupo increíble y de un día para otro nos quedamos todos sin nada. No la vimos venir, habíamos llegado a semifinales y es complicado”, reveló, decepcionado con la decisión y el mal manejo de los dueños.

 

Imagen El argentino fue Pumita y ahora juega en Estados Unidos
El argentino fue Pumita y ahora juega en Estados Unidos
 

Según el argentino, la región de California y alrededores es la más fuerte de todas, pero a nivel general la disciplina en el país está en un momento de incertidumbre de cara a 2026: ya son tres los equipos que anunciaron que no competirán en la MLR del año próximo.

Integrante del seleccionado estadounidense desde 2021, Bonasso fue parte de la clasificación al próximo Mundial y mira más allá. El gran objetivo es 2031, cuando Estados Unidos será el anfitrión: “Hay dos metas claras: ganar un partido en el próximo Mundial y llegar a cuartos de final en 2031. Ese es el sueño, el ‘moonshot’, como dicen ellos: el cohete despegando a la luna”.

Detrás de ese sueño hay un plan ambicioso. La federación de Estados Unidos trabaja con juveniles de todo el país, inspirándose en el modelo argentino de detección y desarrollo. “Están apostando fuerte en los menores de 18, 20 y 23. Los que hoy son M19 van a ser los que jueguen el Mundial en casa”, dijo el tercera línea.

Vivir en Miami a la par de Messi fue toda una experiencia. Benjamín con los Miami Sharks compartieron predio con Inter Miami, donde se formó una buena comunidad de fanáticos, aunque no tuvo la chance de hablar con el ídolo: “Nosotros entrenábamos al lado y a veces lo veíamos pasar. Es una locura lo que generó en la ciudad. Nos ponían muchas reglas para no molestarlos. Lo vimos a él, a Luis Suárez, a sus hijos. Verlo entrenar y jugar tan cerca fue increíble”.

Ni las lesiones ni los cambios de equipo apagan el entusiasmo de Bonasso, que será nuevo jugador de Old Glory DC en Washington. Mientras se prepara para casarse en Buenos Aires y se recupera físicamente, Benjamín es protagonista de su propio "sueño americano", tan atípico como poco conocido en el rugby: pasar de vestir la celeste y blanca con los Pumitas a jugar con Estados Unidos, el país del jonrón y del Superbowl.