Primera División

El presidente de River Plate habló en la previa de la semifinal del torneo Apertura

Stefano Di Carlo se manifiestó sobre el cruce de este sábado frente a Rosario Central.

Por Redacción EG ·

15 de mayo de 2026

En la antesala de la semifinal del torneo Apertura, el clima político y futbolístico en Núñez alcanzó su punto de máxima ebullición. El presidente de River Plate, Stefano Di Carlo lanzó una contundente advertencia institucional de cara al partido decisivo, en un contexto marcado a fuego por las feroces quejas arbitrales del cruce previo entre Rosario Central y Racing, que terminaron por dinamitar la tranquilidad del fútbol argentino.

"Hay que estar atentos", disparó el mandatario millonario, apelando a una de las máximas más icónicas del riñón de la institución para momentos de extrema tensión. Di Carlo no anduvo con rodeos al marcar la postura con la que el club encarará este trascendental compromiso y aseguró: "Habrá 15 millones de personas atentas, mirando todo, y 85 mil en la cancha con la guarda alta". Esta fuerte declaración oficial funciona como un claro mensaje de alerta, dejando en evidencia que en el Estadio Monumental no se dejará pasar el más mínimo detalle en una semifinal que promete disputarse bajo un ambiente sumamente espeso.

La jugada dirigencial de plantar bandera de esta manera se alinea con la histórica filosofía del club en instancias definitorias. Lejos del Comité Ejecutivo de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), el presidente ratificó la unión total del club al expresar que "esto es un bloque, toda la familia de River y más en momentos decisivos", respaldando por completo la postura con la que saldrá a la cancha el equipo comandado técnicamente por Eduardo Coudet. Con un ojo puesto en los dardos cruzados entre Avellaneda y Arroyito, Di Carlo reforzó la idea de que en Núñez permanecen en estado de alerta máxima: "Las cosas se hablan, se habla para adentro y el fútbol es de momentos. Cada uno entiende el momento y hay muchas cosas que son tácitas".

A pesar de encontrarse a tan solo dos pasos de conseguir un nuevo título local, el máximo dirigente del Millonario adoptó una postura sumamente autocrítica con respecto al nivel futbolístico actual del primer equipo.

Fiel a la exigencia histórica del paladar de Núñez, reconoció que el funcionamiento colectivo todavía no colma las expectativas de la gente y admitió abiertamente que "River no termina de gustar jugando al fútbol; otro equipo con este presente estaría conforme, pero nosotros, los de River, sentimos que debe seguir progresando y jugar mejor".

Ante este panorama, fue el primero en asumir la responsabilidad y anticipó que se vendrán movimientos muy importantes de cara al futuro inmediato del plantel profesional, sentenciando de forma tajante que "somos los primeros en entender la complejidad del momento, todos vemos lo mismo, somos conscientes de lo que hay que abordar y River se va a reforzar" en la próxima ventana de transferencias.

Más allá del plano estrictamente deportivo y de resaltar el valor estratégico que aporta la llegada de Pablo Longoria como director deportivo para jerarquizar los procesos internos de captación y gestión, Di Carlo prefirió mantener los pies sobre la tierra. Evitó cualquier tipo de triunfalismo apresurado sobre la definición del campeonato y remarcó que, a pesar de la alta expectativa reinante en el mundo millonario, "no podemos hablar de nada parecido a campeonar. Esto es partido a partido".