Cuánto tiempo se perdió en la sanción del penal para Barracas Central
Las extensas demoras volvieron a ser protagonistas en la fecha 13 del Torneo Apertura.
Con este resultado, el equipo de Junín logra despegarse de la zona baja de la tabla y comienza a ilusionarse con los puestos de clasificación a los playoffs del Torneo Apertura.
El conjunto visitante supo golpear en los momentos justos y manejar la ventaja frente a un "Guapo" que, pese a un inicio prometedor con un remate al palo de Iván Tapia, se fue desinflando con el correr de los minutos. Junior Marabel abrió el marcador a los 24 minutos con un cabezazo certero tras un centro de Thiago Santamaría, aprovechando una salida dubitativa del arquero Marcelo Miño. Antes de que finalizara la primera etapa, Carlos Villalba firmó el 2-0 tras una gran jugada colectiva iniciada por Julián Contrera, dejando al local contra las cuerdas.
El debate por la tecnología y la lentitud en las decisiones
Más allá del resultado deportivo, el foco de atención volvió a posarse sobre el arbitraje y la implementación del VAR. Durante esta semana, este medio había anticipado de forma exclusiva unareunión clave en el predio de Ezeiza entre la dirigencia arbitral y los jueces. En dicho encuentro, se bajó una línea clara: optimizar el uso de la tecnología y mejorar los tiempos de revisión para no afectar la fluidez del juego, un pedido que parece no haber tenido eco inmediato en la práctica.
La contradicción entre lo conversado en Ezeiza y lo sucedido en el campo fue evidente en el descuento de Barracas Central. Entre la infracción y la ejecución del penal transcurrieron 5 minutos y 15 segundos, un lapso que expone las falencias que aún persisten en la comunicación del sistema de video.
La cronología del desorden técnico fue la siguiente: la mano de Manuel García ocurrió exactamente a los 63m 14s tras un remate de Tomás Porra. Sin embargo, el juez recién sancionó la pena máxima a instancias del VAR a los 66m 46s. Finalmente, Rodrigo Insúa pudo ejecutar y convertir el gol a los 68m 30s. Esta demora extrema generó malestar y reavivó las críticas sobre la falta de dinamismo, un punto que supuestamente era la prioridad máxima a corregir por parte de los encargados del arbitraje argentino.
Pese al descuento y la incertidumbre por el tiempo adicionado, Sarmiento resistió con solidez y se llevó tres puntos vitales. Por su parte, Barracas Central se quedó con las manos vacías en la antesala de su debut en la Copa Sudamericana, sumido en la preocupación por su falta de variantes ofensivas y envuelto en la polémica por el manejo de los tiempos tecnológicos.




































