Los dos River que coexistieron ante Rosario Central: cuál prefiere Gallardo
El Millonario no pudo extender su andar perfecto en el Torneo Apertura y sumó su primer empate de la temporada, tras un inicio con dos victorias.
RIVER mostró dos caras en un mismo partido y se terminó aferrando a un merecido empate frente a Rosario Central anoche en el Gigante de Arroyito por la tercera fecha del Torneo Apertura 2026.
El River del primer tiempo fue el equipo que está trabajando y que representa a Marcelo Gallardo en esta búsqueda por dejar atrás las pálidas actuaciones del año pasado.
Es decir: un equipo protagonista, con control del balón y jugando en campo rival. Un River movedizo y picante, similar a los equipos del Muñeco de su primera etapa.
Para lograr ese cambio, Gallardo buscó muchos mediocampistas en el mercado de pases. Su equipo se sostiene sobre el eje que proporciona un volante central de la jerarquía de Aníbal Moreno.
Pero la clave está a sus costados: tanto Fausto Vera por derecha como Tomás Galván por izquierda, le dan una profundidad al equipo que antes no tenía.

Este Vera reconvertido en volante llegador y todoterreno es una carta ofensiva que River no tuvo durante 2025. Y el entusiasmo de Galván y su buen manejo de balón con vocación de ataque hacen del Millonario un equipo con control y llegada hacia el arco rival.
A ese sostén se le agregó la magia de Juanfer Quintero, quien oficia de falso extremo derecho para, desde ese sector, lanzar o crear jugadas de peligro desde el pincel de su zurda intacta.

Pero la falta de gol de sus delanteros es alarmante: Facundo Colidio no convierte desde julio de 2025, Sebastián Driussi desde agosto del año pasado y Maxi Salas desde octubre.
El River del segundo tiempo fue bien parecido al que se vio durante 2025: un equipo opaco, sin ideas ni entusiasmo, corriendo atrás de la pelota, lento en los retrocesos y destinado a la suerte de la puntería del equipo rival o a la gran actuación del arquero Santiago Beltrán, que demostró estar a la altura reemplazando a Franco Armani.
Los cambios empeoraron al equipo: ni Giuliano Galoppo, ni Santiago Lencina, ni Maxi Salas pudieron hacer pie ante una notoria mejora de Rosario Central.
Ian Subiabre, de buenos rendimientos en la pretemporada, todavía no ha podido trasladarlos a la competencia oficial, y en River queda la sensación de que le falta arriba.
Tras los reveses por Santino Andino y Maher Carrizo, el Millonario dejó de insistir por un extremo izquierdo, y tampoco fue a fondo por un centrodelantero, pese a la alarmante falta de gol de sus atacantes.
"No hay un ‘9’ en el mercado para nuestro funcionamiento. No es fácil buscar a un delantero que le digas ‘tomá, jugá’. Seguimos en el mercado, pero es difícil encontrar jugadores para River", explicó Gallardo en la conferencia de prensa posterior al empate sin tantos en Rosario.
De cara al futuro, Gallardo tratará de hacer hincapié en lo que vio en el primer tiempo y buscará sostener esa idea. Pero, claro, cuando Quintero y Galván mermaron desde lo físico y debieron salir por el cansancio acumulado, su equipo se quedó sin ideas ni frescura.
Si el mediocampo era el talón de Aquiles de River en 2025, en este 2026 es su gran virtud con los nuevos nombres que llegaron. Ahora el Muñeco deberá sostenerlo cuando alguno de ellos deba abandonar el terreno de juego, con sus circunstanciales reemplazantes.
Pero la idea de un equipo más incisivo, con transiciones rápidas, más toque y control de balón ya la tiene. La falta gol y poder sostener lo que demostró en el primer tiempo durante 90 minutos serán los temas para machacar del DT millonario.
Foto de portada: Fotobaires




































