Los goles "robados" de la carrera de Nicolás Blandi
El delantero aseguró en la línea lo que era un golazo del pibe Tomás Porra en la victoria de Barracas Central ante Riestra.
Cuando el reloj marcaba el final del tiempo extra y todos los caminos en el Estadio Guillermo Laza conducían indefectiblemente a la dramática tanda de penales, apareció Nicolás Blandi para desatar la euforia y darle a Barracas Central una agónica victoria 1-0 sobre Deportivo Riestra, sellando su pasaje a los cuartos de final del Torneo Clausura 2025.
La jugada, sin embargo, tuvo un protagonista de lujo en la creación: el joven Tomás Porra. A pura gambeta y desequilibrio individual, Porra fabricó una acción fenomenal que desarmó a la defensa de Riestra. Su desborde dejó al arquero vencido y a Blandi, fiel a su instinto goleador y a la leyenda que lo precede, listo para empujar la pelota sobre la línea y sentenciar el 1-0. Fue un gol de "nueve", de los que no se fallan, que castigó la resistencia de Riestra y puso fin a la agonía del alargue.
Para Blandi, este tanto no solo significó la ruptura de su larga sequía, sino que se sumó a una colección de goles en los que ha demostrado un oportunismo supremo, convirtiéndose en una especie de "ladrón de goles" en el mejor sentido de la palabra. Sus antecedentes más recordados se remontan a su etapa en San Lorenzo.
Uno de ellos tuvo lugar el 23 de abril de 2016 en el clásico ante Huracán. En aquella oportunidad, un remate de su equipo se dirigía al arco y el defensor Federico Mancinelli, en su intento por despejar, terminó empujando la pelota, que ya cruzaba la línea, con destino de gol en contra. Blandi, sin dudarlo, la tocó en el último instante antes de que entrara, asegurándose la autoría del gol del triunfo 1-0 para el Ciclón.
Una situación similar ocurrió el 1 de marzo de 2019, cuando San Lorenzo cayó 2-3 ante Argentinos Juniors. En un momento clave del partido, un cabezazo de Rentería se metía en el arco rival, pero Blandi intervino con un toque final sobre la línea. Aunque el gol fue convalidado para él, la sensación de la hinchada fue la misma: el delantero se había apropiado de la conquista en la boca del arco.
El gol ante Riestra, gracias al mérito ajeno de Porra, confirma que, a sus 35 años, Nicolás Blandi mantiene intacto ese instinto depredador para aparecer en el momento justo, un rasgo que ha definido su carrera y que hoy le dio a Barracas Central un valiosísimo pase a la siguiente ronda.
FOTO DE PORTADA: BAIRES



































