Primera División

Chango más: la historia de resurrección del héroe de Boca ante River

Exequiel Zeballos luchó contra las lesiones, le peleó de atrás y se ganó el lugar para ser paladín en el Superclásico.

Por Redacción EG ·

10 de noviembre de 2025

EXEQUIEL ZEBALLOS no sólo es un gran jugador. También es un pibe bárbaro, querido por todo el mundo Xeneize, pero golpeado por un destino que en algún momento se ensañó con él y lo puso a prueba para demostrar de qué estaba hecho.

En la tarde del domingo en la Bombonera en la queBoca le pegó otro tremendo cachetazo a un River que no se levanta de la lona, el Changuito demostró su capacidad reinventarse y vencer a los enemigos que se le cruzaron: las graves lesiones, las dudas propias y el relegamiento de los entrenadores de turno.

La lista maldita se inició en 2022, cuando intentaba asentarse en Primera y se fracturó la tibia de su pierna derecha en un partido contra Agropecuario por la Copa Argentina. A los seis minutos de juego, Milton Leyendeker le pegó una patada que lo sacó de la competencia por el resto de la temporada.

En el inicio de 2023 hubo otro shock: un golpe en un partido contra Talleres, cuando estaba queriendo retomar ritmo, le cortó las alas y lo mandó al quirófano para una operación de meniscos. Y en abril, cuando intentó resurgir en un choque ante Estudiantes, una nueva molestia indicó que todavía no era el tiempo de disfrutar, sino de continuar con el sufrimiento.

 

Imagen Una rotura de meniscos a principios de 2023, otra prueba de fuego para el Changuito.
Una rotura de meniscos a principios de 2023, otra prueba de fuego para el Changuito.
 

En julio se dio el lujo de concretar el regreso nada menos que en su provincia natal, Santiago del Estero, en un triunfo de Copa Argentina con Barracas. El por entonces entrenador Jorge Almirón lo tuvo en cuenta y lo puso en casi todos los partidos siguientes, hasta que en octubre, en el marco de una caída con Belgrano 4-3, si bien asistió a Miguel Merentiel, duró solo nueve minutos y, de nuevo, lo peor: rotura de ligamento cruzado anterior y menisco externo de su rodilla derecha, lo que le destruyó la ilusión de poder jugar la final de la Copa Libertadores.

 

La grave lesión de Exequiel Zeballos ante Belgrano.
 

Siete meses y medio después, el médico de Boca y encargado de operarlo, doctor Jorge Batista, publicó en su cuenta de Instagram un video en el que se veía al Changuito en óptimas condiciones. "Se hizo largo pero la verdad que no me queda más que felicitarlos por el trabajo que hicieron. ¡Una buena pretemporada y a jugar!", fueron las palabras del facultativo.

 

Sin embargo hubo que seguir luchando para asomar la cabeza, levantar la mano y decir: acá estoy yo. En 2025 fue el encargado de festejar el primer tanto Azul y Oro del año en la victoria contra Argentino de Monte Maíz por la Copa Argentina.

 

El gol de Zeballos contra Argentino de Monte Maíz, el primero de Boca en 2025.
 

Zeballos comenzó a dar nuevas señales fuertes de que había que prestarle atención en agosto pasado, en la goleada contra Independiente Rivadavia por 3-0, en Mendoza, cuando marcó un gol después de seis meses. Su anterior víctima había sido también la Lepra.

 

El Changuito y su tanto con Independiente Rivadavia, seis meses después.
 

Lejos de significar el ingreso al paraíso, Zeballos siguió transitando el purgatorio futbolero y un severo Fernando Gago, en la serie con Alianza Lima que dejó a Boca fuera de la Copa Libertadores y marcó el comienzo del fin de su ciclo, lo expuso en el choque de ida con un lapidario: "Empezá a correr porque te saco a la mierda".

 

El enojo de Gago con Zeballos: "Empezá a correr porque te saco a la mierda".
 

Errático y sin rumbo definido, no emergía con Pintita y tampoco con Miguel Ángel Russo, su reemplazante. Cuando se hablaba de Sevilla, Vélez y hasta el fútbol de Arabia Saudita como posibles destinos, se aferró a una nueva chance con uñas y dientes y no la soltó. El fantasma de la enfermería resurgió con problemas de tobillo que lo relegaron de los compromisos con Central Córdoba y Defensa y Justicia, pero después comenzó "la buena" para el Changuito.

Jugó un rato en el 5-0 frente a Newell´s y en la fecha siguiente ingresó y facturó en la caída como local ante Belgrano por 2-1.Contra Barracas, entró en el entretiempo y literalmente le cambió la cara a un equipo que perdía 1-0 y estaba desconcertado. Con sus gambetas y desbordes fue clave para que Milton Giménez pusiera el empate y también asistió a Miguel Merentiel en el 3-1 final.

 

Gol del santiagueño frente a Belgrano.
 

Le dieron la titularidad frente a Estudiantes en La Plata, y si bien falló un penal, no se bajoneó y luego estampó el primero del triunfo por 2-1. Hasta que Claudio Úbeda entendió que había que ratificarle la confianza y lo puso desde el vamos contra River, el mejor día de su carrera, en el que convirtió el 1-0 y metió una corrida inolvidable que terminó en asistencia para que la Bestia Merentiel clavara el 2-0 definitivo.

 

El gol contra Boca para abrir la victoria.
 

Lejos de mirar con rencor el pasado, agradece el presente y reflexiona con sabiduría y madurez que "los tiempos de Dios son perfectos". Tan perfectos como su actuación en el partido de su vida.

 

Zeballos, bañado en aplausos en el Superclásico, su resurrección definitiva.
 

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