Un jugador de San Martín confesó que toma pastillas para dormir ante la posibilidad de descender
El experimentado futbolista del conjunto sanjuanino habló sobre la presión de pelear por la permanencia.
El experimentado mediocampista Diego "Pulpo" González, actual jugador de San Martín de San Juan, se sinceró en el programa "Cómo Te Va" de DSPORTS Radio FM 103.1, conducido por Marcelo Benedetto, al hablar sobre los desafíos de su presente y las lecciones que le dejó su carrera.
González confesó que la lucha por el descenso con San Martín de San Juan es una situación que "se sufre muchísimo" y que le resulta compleja, ya que "uno no está preparado para vivir estas situaciones" y "jamás me había tocado pelear por el descenso".
Sin embargo, ve la experiencia como un "gran aprendizaje" que le servirá a futuro. Aseguró vivir su día a día en el fútbol "como si tuviese 19 años", pero reconoció que las dificultades actuales lo obligaron a asumir un rol distinto.
"Tuve que empezar a ser un nuevo jugador desde el vestuario y apoyar a los compañeros mediante un consejo", explicó. Este rol de consejero lo adoptó en Boca Juniors y ahora busca remarcarle a los jóvenes la importancia de enfocarse en "entrar entre los 8 y no pensar tanto en la zona de abajo".
En tanto, afirmó que necesita tomar pastillas para poder dormir a la noche por la situación de su equipo en la tabla de posiciones.
En un plano más personal, González destacó la figura de Miguel Ángel Russo, lamentando no haber podido asistir a su despedida: "Me quedé con las ganas de ir a despedir a Miguel, llegamos tarde a Buenos Aires y no pude ir". Lo catalogó como una persona que "me marcó mucho" y a quien toma como "ejemplo para poder ser entrenador en el día de mañana".
Sobre las enseñanzas de Russo, resaltó su tranquilidad y simpleza: "Miguel me enseñó a tener tranquilidad, siempre tuve buena relación. Él tenía la palabra justa en el momento indicado y era alguien muy simple, que entendía muy bien el fútbol". Para el "Pulpo", Russo era un líder de grupo que no necesitaba gritar para ser respetado y creído.
Finalmente, al recordar su paso por Boca Juniors, el mediocampista admitió un gran arrepentimiento: "En Boca me apuré para recuperarme de algunas lesiones y eso es de lo que más me arrepiento". Detrás de esa prisa había un profundo sentido de gratitud. González reveló que quería "devolverle a Boca la gratitud de haberme ido a buscar" en un momento personal muy duro, después de que en otra ocasión le dieran "la bolsa con mis botines en la calle y no me dejen pasar al vestuario". El hecho de que un club de la talla de Boca le abriera las puertas en esa circunstancia fue un gesto que lo impulsó a querer retribuir esa confianza a toda costa.



































