¡No fue hace mucho! La última vez que la hinchada de River cantó el furioso "Jugadores...
El Monumental explotó contra el equipo de Marcelo Gallardo con un grito de guerra que tiene un antecedente cercano.
El resultado no solo significó la cuarta derrota consecutiva del equipo en el torneo, sino que desató la furia de su público, que agotó la paciencia y revivió un cántico de reprobación que hacía mucho no se escuchaba.
El golpe fue cortesía de Iván Morales, quien capitalizó una floja respuesta del arquero local, Franco Armani, para mandar el balón a la red y sellar el triunfo del visitante. El bajo rendimiento colectivo del equipo dirigido por Marcelo Gallardo desdibujó su posición en el campeonato y, a pesar de mantenerse tercero en la Tabla Anual, dejó una sensación de crisis profunda.
La magnitud del descontento quedó clara al final del partido. Los jugadores del Millonario tuvieron que oír el estruendoso y contundente cántico: "Jugadores, la concha de su madre, a ver si ponen huevos, que no juegan con nadie".
El recuerdo de Mendoza en 2024
Este episodio de furia popular es un hecho aislado y que River había logrado evitar durante gran parte de los últimos años. La última vez que la hinchada Millonaria había explotado con tanta vehemencia, utilizando ese mismo y duro reproche, fue en julio de 2024 en el estadio Malvinas Argentinas de Mendoza.
En aquella ocasión, el equipo era dirigido por Martín Demichelis y cayó 2-1 ante Godoy Cruz, un resultado que generó una ola de silbidos e insultos.
La bronca se encendió a pesar de que Miguel Ángel Borja había abierto el marcador, estableciendo un récord histórico al ser el primer futbolista del club en anotar en ocho partidos consecutivos. Sin embargo, dos errores defensivos posteriores permitieron a Vicente Poggi darle el triunfo al "Tomba".
Aquel partido en Mendoza marcó un punto de inflexión donde el descontento pasó del "Movete, River, Movete" a los insultos directos.
Un fantasma que regresó desde 2013
El cántico que resonó con tanta fuerza este domingo en el Monumental tiene raíces aún más profundas. Antes del incidente en Mendoza de 2024, para encontrar un repudio similar en el Antonio Vespucio Liberti hay que remontarse al Torneo Inicial 2013.
En esa ocasión, el equipo de Ramón Díaz cayó 3-1 ante Olimpo, y la escuadra se retiró envuelta en la misma canción de repudio que hoy volvió a ser tendencia.
El propio Ramón Díaz, en aquel momento, se puso del lado de los fanáticos, sentenciando: "No se puede jugar tan mal".
La reprobación de su propia gente es el cachetazo más fuerte que ha recibido el plantel de River, una clara señal de que el público no tolerará más caídas ni la falta de actitud.
FOTO DE PORTADA:BAIRES



































