Paredes conducción: el gestor del resurgimiento de Boca
Con su jerarquía, el capitán sin cinta se puso al hombro al equipo y le sacó el respirador artificial.
BOCA vive una suerte de primavera futbolística justo cuando el invieno está dando sus últimos estertores en la Argentina, y lo rubricó con dos triunfos consecutivos que sirvieron para romper la peor racha sin victorias de la historia del club y que abarcó doce partidos.
Tanto en el 3-0 con Independiente Rivadavia como en el 2-0 ante Banfield, hubo un nombre que se llevó los titulares y que con su incidencia se convirtió en el factotum de la resurrección Azul y Oro: Leandro Paredes.
En apenas seis partidos el capitán sin cinta del equipo, ya que esta todavía es patrimonio de Edinson Cavani, fue la causa más importante de la franca mejoría, que se inició en un momento preciso y por indicación del propio Paredes. Fue al término del primer tiempo con Racing en la Bombonera, un partido que el Xeneize empató sobre la hora 1-1 a partir de un preciso lanzamiento que partió de su pie derecho.
El jugador de la Selección Argentina lo confesó tras el encuentro: "En el primer tiempo sufrimos mucho porque estaba muy solo en el medio pero después pudimos mejorar. No fue fácil porque no estamos acostumbrados", expresó. La situación se corrigió a partir del complemento y ese progreso se evidenció en los dos siguientes duelos, con la Lepra Mendocina y el Taladro.
Rodrigo Battaglia pasó de la zaga el centro del campo para acompañar a Paredes, que pudo liberarse más y aportar en la creación, además de lo defensivo. Battaglia mismo dio muestra de la importancia del ex Roma: "Es una decisión del míster (por Miguel Ángel Russo) y viene saliendo bien. Paredes tiene mucha jerarquía y lo demuestra en cada partido. Yo intento acoplarme a él: me hace las cosas fáciles y nos entendemos bien. Pero hay que demostrarlo en todos los partidos".
Su incidencia en los tantos boquenses es innegable: además de decir presente en la gestión de la paridad con la Academia, en su debut ante Unión lanzó el córner que desembocó en el gol del empate de Lauaro Di Lollo; en Mendoza la primera conquista fue en contra, pero después de que él rematara, y frente a los de Pedro Troglio inició tanto el 1-0 de Miguel Merentiel como el 2-0 de Cavani.

Al ritmo de Paredes, Boca crece. Lo reconoce hasta el entrenador Miguel Ángel Russo, rendido ante las evidencias: "Leandro Paredes tiene una categoría que es distinta. Es uno de los mejores jugadores que tuve, tiene una velocidad diferente".
Leandro lo sabe, pero no se relaja y quiere más. Aunque es campeón del mundo y bicampeón de América con la Albiceleste, a sus 31 años atesora sueños y hambre de gloria con el club que lo vio nacer. Sin embargo, no quiere ir más allá y prefiere dar pasos pequeños peros seguros: "¿Para qué está Boca? Para preparar la semana de la mejor manera y llegar al próximo partido al cien".


































