River, en deuda con el juego en la previa de los octavos de Libertadores
El equipo de Marcelo Gallardo sumó su segundo empate consecutivo sin tantos por el Torneo Clausura en la antesala de los duelos ante Libertad.
RIVER volvió a dar otro paso en falso en el torneo local con un empate que mereció ser derrota ane Independiente en Avellaneda, de no haber sido por una magistral actuación de Franco Armani y los dos goles anulados por el VAR.
El Millonario, que había arrancado el semestre con las energías renovadas tras el fracaso en el Mundial de Clubes, solamente pudo sostener esas nuevas vibras durante dos partidos (3-1 a Platense y 4-0 a Instituto) y luego su rendimiento cayó considerablemente.
El flojísimo presente de Miguel Borja evidenció esa falta de gol y fuertes carencias tanto en la recuperación como en la creación. River se estancó futbolísticamente y está en deuda con el juego, pese a que es puntero en su zona y que goleó por Copa Argentina a San Martín de Tucumán.
Además, Gallardo todavía no le encontró un dueño al puesto de extremo derecho: allí probó a Ian Subiabre, Santiago Lencina y Juanfer Quintero pero todavía ninguno pudo demostrar que está para aferrarse al puesto.
Lo mejor de Lencina se vio por el centro (desde allí le convirtió su doblete a Instituto), Subiabre se siente más cómodo por izquierda (en el lugar que le pertenece a Facundo Colidio), mientras que Juanfer no tiene el físico para hacer toda la banda.
Es por eso que River insistió por Lucas Cepeda en su momento para reemplazar a Franco Mastantuono. El chileno tiene características similares a las del ahora jugador de Real Madrid y podría haber sido una solución para Gallardo, pero no hubo acuerdo con la dirigencia de Colo Colo por su pase.
En el mediocampo también sufre River. Pierde muchos duelos, no se siente cómodo con los partidos friccionados y le cuesta mucho crear situaciones de peligro. Hay pocas sociedades en el equipo: la de Acuña-Colidio mermó en su rendimiento, por derecha Montiel no encuentra socios para tocar y pasar, y a los internos (Castaño y Galarza Fonda) les está faltando ese pase que rompa líneas para adelante.

A todo esto se le suman las lesiones que le preocupan y mucho al entrenador de cara al duelo del jueves ante Libertad por Copa Libertadores.
Hoy no se sabe cómo será la dupla de centrales para el duelo de ida en Asunción frente al Gumarelo ante las bajas por lesión de Germán Pezzella, Lucas Martínez Quarta y el interrogante de Paulo Díaz.
Lo único positivo que puede sacar Gallardo es que su equipo se mantiene invicto todavía, que Armani sigue estando en un nivel superlativo y aparece cuando tiene que aparecer y que Lautaro Rivero tuvo un gran debut, pero con eso no le alcanza: la baja de Salas hizo que este River se pareciera y mucho al del semestre pasado y al del último año calendario.
Los octavos de final de la Libertadores aparecen como una buena posibilidad para un lavado de cara y que River pueda reencontrarse con las buenas energías mostradas en el inicio del semestre.
Foto de portada: Fotobaires



































