Se fue mal de Vélez, no juega en Bayer Leverkusen y descolla en el Mundial Sub 20: el sorprendente Alejo Sarco
El 9 de la Selección Argentina ya marcó tres goles en dos partidos y se erigió en gran figura Albiceleste.

ALEJO SARCO irrumpió en la escena del fútbol argentino en mayo de 2024, cuando con la camiseta de Vélez ingresó en la final de la Copa de la Liga contra Estudiantes, en Santiago del Estero, y convirtió el tanto del empate con el que el Fortín forzó la definición por penales que después le fue esquiva.
El oriundo de Alberti en la provincia de Buenos Aires, hijo del médico del pueblo, fue el remedio que necesitaban los de Liniers para encontrarse con el gol, además de mostrar interesantes movimientos que captaron la atención de todos.
Participó en apenas nueve partidos en total y Europa le puso el ojo encima. Más precisamente Bayer Leverkusen, con el que firmó un precontrato que generó un fuerte conflicto con Vélez, ya que el 9 se negó a firmar la renovación de contrato y quedó freezado: fue separado del plantel y no volvió a calzarse la V azulada.

Transcurrió el tiempo hasta que se extinguió el vínculo vigente y el 1 de enero, ya como jugador libre, pudo sumarse a la entidad alemana. Curiosamente, pasaron ya diez meses y Sarco todavía no debutó en la primera del equipo que también integran Exequiel Palacios, Equi Fernández y Claudio Echeverri. Sólo participó en partidos de reserva.
Sin embargo, ya es la gran figura de la Selección Argentina Sub 20 que disputa el Mundial de Chile. Convirtió tres tantos en dos partidos: doblete frente a Cuba en el debut y la conquista con la que se inició el 4-1 de este miércoles contra Australia.
La falta de roce en la alta competencia no parece ser un impedimento para que el atacante se destaque no sólo por su efectividad, sino por sus movimientos de crack para defender la pelota de espaldas y salir del atolladero de la marca con un lujo impensado. Calidad y potencia se combinan en el futbolista que se fue de Vélez por la puerta de atrás soñando con un gran futuro que parece tenerle preparado el Viejo Continente si continúa con la tendencia que mostró en estos dos encuentros con la Albiceleste.
"Fue muy duro, ellos se metieron bien atrás, pero defendimos la pelota y por eso ganamos", manifestó tras el éxito contra los oceánicos. Si bien recibió el reconocimiento al mejor jugador del partido, prefirió subrayar las capacidades colectivas: "Todos se merecen un premio y estoy contento por mis compañeros. Sabemos jugar con la presión de la gente, el árbitro dudó mucho, revisó muchas jugadas, pero lo que nos caracteriza es que jugamos como si cada pelota fuera la última y por eso ganamos".
Dentro de la cancha se entiende a la perfección con otras joyas de la "Fávrica" Fortinera que son claves en el andamiaje del conjunto dirigido por Diego Placente como Álvaro Montoro (hoy en Botafogo) y Maher Carrizo. Todo lo que hizo en apenas dos partidos ya debe haber encendido las alarmas de grandes instituciones europeas y de su propio club, en el que de forma inminente podría convertirse en pieza fundamental para deslumbrar en la Bundesliga y, por qué no, soñar con una convocatoria de Lionel Scaloni para el Mundial de 2026.




































