Nació con un problema físico, pudo jugar para España o Bélgica, pero eligió Marruecos y es su figura
Suma tres goles en el Mundial con el combinado africano, definió el pase a octavos y a partir de la próxima temporada jugará en Bayern Múnich.

Ismael Saibari, nacido en Terrassa, a 30 kilómetros de Barcelona, se ha convertido en uno de los líderes de la selección marroquí al marcar en las tres primeras jornadas del Mundial y transformar el quinto y último penal de la tanda que decidió la eliminatoria de dieciseisavos de final contra los Países Bajos.
Su hazaña es aún más llamativa si se tiene en cuenta que Saibari, de 25 años, es jugador del PSV Eindhoven, uno de los grandes clubes de los Países Bajos. Sin embargo, la senda no ha sido sencilla: nació con una malformación en los pies que lo obligó a usar un aparato ortopédico y le impidió caminar con normalidad hasta los dos años.
Sus padres, Hassan y Fatima, llegaron a España entre finales de 1980 y principios de 1990. Pasaron por Almería, donde nació el hermano mayor, Akram, en 1995, y después se instalaron en Can Parellada, un barrio de la periferia de Terrassa que creció a partir de la inmigración primero interior y después exterior.
La familia se estableció en la calle Europa y Akram e Ismael empezaron a jugar en el Club Deportivo Can Parellada. En la temporada 2006-2007 Akram jugó con el alevín A de la Damm, uno de los grandes clubes de Cataluña a nivel de fútbol base, pero la crisis económica cambió la vida de la familia Saibari de la noche a la mañana. El padre trabajaba de albañil, pero se quedó sin trabajo. Luego abrió una tienda de alimentos, pero duró poco tiempo y la familia emigró a Bélgica para buscar un futuro mejor.

Ismael Saibari pasó por la cantera de Anderlecht y Genk, pero en 2020 fichó por el PSV Eindhoven. Ese mismo año debutó en la Eredivisie y en la Liga de Europa, y en 2022 recibió el llamado del catalán Robert Martínez, entonces seleccionador de Bélgica, para ofrecerle jugar con ese país. También tenía la opción de jugar con España, su país de nacimiento, pero según explicó el propio jugador su "sueño" y el de su familia era representar a Marruecos.
La temporada pasada firmó 15 tantos y 14 asistencias con el PSV y en la actual han sido 19 gritos y nueve pases de gol. Fue campeón y MVP de la Eredivisie, y ya se oficializó su fichaje por el Bayern de Múnich por más de 50 millones. Mientras tanto continúa brillando en la Copa del Mundo.
Fuente: Agencia EFE



































