El día que Lionel Messi le marcó el camino a Emiliano Buendía: "Yo quiero jugar con vos"
El mediocampista fue una de las figuras en la consagración del Aston Villa en la Europa League y volvió a ilusionarse con jugar el Mundial 2026.
Emiliano Buendía atraviesa el momento más consagratorio de su carrera profesional.Tras una temporada brillante, el marplatense se erigió como la figura excluyente del Aston Villa en la conquista de la Europa League, un título continental que el club inglés no lograba hace más de cuatro décadas. Su nivel superlativo, ratificado con un gol y una asistencia en la final frente al Friburgo, lo posiciona hoy como una pieza que muy probablemente sea convocada por Lionel Scaloni de cara al Mundial 2026.
El camino del talentoso volante creativo comenzó hace mucho tiempo en su ciudad natal, donde sus padres, Eduardo y Carina, guardan los recuerdos de aquel niño que, a pesar de la tradición familiar volcada hacia el rugby, eligió la redonda como su única compañera. Según relata el diario La Capital de Mar del Plata, Buendía demostró desde muy pequeño una determinación inusual, destacándose en el club Cadetes, donde fue apadrinado por Juan Esnaider. Fue justamente ese vínculo el que le permitió, con apenas 11 años, armar las valijas para un desafío mayúsculo: sumarse a las categorías inferiores del Real Madrid.
Aunque su paso por la Casa Blanca fue el primer gran salto, su carrera no estuvo exenta de obstáculos. Tras un periodo en el Getafe y un ascenso meteórico en Inglaterra con la camiseta del Norwich, Buendía debió superar una grave lesión ligamentaria en agosto de 2023 que amenazó con frenar su progresión en la Premier League. Sin embargo, su resiliencia fue absoluta. Tras un breve paso por el Bayer Leverkusen, su regreso al Aston Villa bajo la conducción de Unai Emery lo encontró en una versión mejorada y mucho más madura.
El momento que marcó un antes y un después en su carrera ocurrió el 28 de abril de 2015, en el Camp Nou. En el entretiempo de un encuentro frente al Barcelona de Lionel Messi (derrota 6-0 del equipo de Buendía), el joven marplatense vivió una situación que guardará por siempre en su memoria.
El astro rosarino se detuvo a su lado y, con la sencillez de los grandes, le lanzó una pregunta determinante: “¿Querés jugar para España o Argentina?”. Si bien la elección ya estaba tomada en su fuero íntimo, el impacto de tener a su ídolo frente a frente y la posibilidad de compartir el campo con él terminó de sellar su destino. “Para Argentina, yo quiero jugar con vos”, le respondió con firmeza. Aquel intercambio, fue el compromiso que terminó de forjar su lealtad inquebrantable a la Selección Nacional.
Buendía jugó para Argentina el Mundial Sub 20 en Nueva Zelanda 2015 (el seleccionado fue eliminado sorpresivamente en primera fase) y siguió haciendo sus primeras armas en Getafe. Tuvo bastante continuidad en la temporada 2015/16, pero su equipo descendió.
Hoy, ese deseo infantil se sostiene en el presente gracias a una capacidad técnica distintiva que lo hace brillar en la elite. Con una polifuncionalidad que le permite actuar por las bandas o como conductor central, Buendía llega al tramo decisivo de la temporada con la madurez necesaria y el respaldo de un título internacional bajo el brazo, elementos que lo convierten en un serio candidato para defender la camiseta de la Selección Argentina en la máxima cita mundialista que se avecina.



































