Buscaba escapar de la realidad y sueña con dejar un legado: "Quiero quedar en la historia del automovilismo"
Luciano Martínez, piloto argentino de Porsche, mano a mano con El Gráfico: su gusto por las carreras de duración, el anhelo de llegar a la Fórmula 1 y el futuro de Franco Colapinto.

El AUTOMOVILISMO siempre fue uno de los deportes más populares de Argentina. Un legado iniciado por grandes como Juan Manuel Fangio, Carlos Reutemann, Juan y Oscar Galvéz, Juan María Traverso y José Froilán González, entre tantos otros, y por el que cientos de pilotos sueñan con llegar a lo más alto del deporte y anotar su nombre entre las leyendas.
Un ejemplo es el de Luciano Martínez. Nacido en Canning, provincia de Buenos Aires, comenzó su camino en el karting en 2012 con tan sólo 12 años y bajo una clara consigna: huir de una difícil situación que le impuso la vida.
“Cuando empiezo a correr hace diez años lo hago para buscar escapar de una realidad que estaba viviendo. Muchos años después, en una conversación en familia, a mi mamá le preguntaron por qué a mí me gustaba tanto el karting y ella cuenta que una vez le dije: ‘Mamá, del paredón para la pista no importa nada: soy yo con mi karting y sólo importa el tiempo que haga, el resto está en pausa’. Cuando manejás no existe el resto del mundo, sos vos y el auto”, explicó Lucho en charla con El Gráfico. Pocos se hubiesen imaginado, con dicho propósito de arranque, el talento que llevaba dentro: era piloto por naturaleza.
A partir de allí, comenzó a crecer en el deporte motor hasta llegar donde se encuentra hoy en día, en Porsche. Su camino fue largo y complejo, pero con convicción y perspicacia atravesó diversas categorías: "Corrí de los 12 a los 17 en el karting y ahí pasé a los fórmula. Estuve en la F4 de Argentina y desde allí empecé a buscar de qué manera podía hacer el salto al exterior. En 2023 conseguí armar un plan para arrancar en USA dentro de F4. A finales de temporada comenzamos a buscar una alternativa en Europa y apareció la oportunidad de TCR. Eso fue aprendizaje en un auto completamente nuevo que me sirvió para hacer en 2025 la temporada que hice con Porsche. Dicho año lo empezamos aprendiendo, poco a poco y carrera a carrera, aprovechando para sacar info en un concepto de auto muy distinto, incluso las pistas. Estoy muy contento con lo que terminamos haciendo”.
Claro está que con el crecimiento en la disciplina viene incluida la distancia. Con 19 años, Luciano, tal como explicó previamente, tuvo que salir del país en busca de nuevas oportunidades en el exterior. Aunque en muchos casos no lo parezca, los deportistas son de carne y hueso y, como cualquier otra persona, sienten el alejarse de sus seres queridos: "El primer año fue el más difícil anímicamente porque fue mi primera vez viviendo solo y estando lejos de familia y amigos. Fueron tramos de tres meses. La temporada pasada, en Italia, fue todo mucho más similar a Argentina, en costumbres y demás. Las amistades y tradiciones son más parecidas, uno se acostumbra más, sumado a que no tuve tiempo por las actividades”.

Esto no lo detuvo a Martínez, que manejó el auto de su vida entre diferencias horarias, aviones, pistas y sentimientos encontrados. Este circuito llamado supervivencia, en donde nos toca correr a todos, lo tiene a Lucho decidido a continuar su camino: "Nunca le digo que no a nada, pero actualmente estamos enfocados en Porsche; es la marca que más apoyo le da a sus pilotos a nivel internacional y que más dedicación pone en sus categorías. Hay un gran camino para hacer por el lado del turismo y hoy la mira está puesta ahí: endurance y permanencia", expresó el argentino, quien viene de disputar, entre otras competencias, la Carrera Cup Italia.
Como todo piloto, su principal meta es llegar a la Fórmula 1, pero, fiel a su estilo honesto e íntegro, mantiene una visión realista, sin resignar la posibiliad en un futuro: "Es el máximo objetivo de cualquier piloto, después de eso no hay más nada. Ni te digo ganar, pero con ser parte de los 22 mejores del mundo es lo máximo. Estratégicamente es muy complicado y no es algo fácil; no lo espero porque no tiene sentido anhelar algo tan difícil. Si promediás, capaz entran dos nuevos por temporada, además es muy raro que los equipos lleven pilotos de fuera de su escuela. No digo que sea imposible. Lo de Barrone es una prueba que se puede venir del otro lado del automovilismo a casi la F1. Hay que estar en el momento justo y listo para decir que sí".
En la Máxima se encuentra Franco Colapinto, compatriota de Lucho, quien "sabe que es buen chico" pese a no tener relación y sobre el cual asegura que mejorará en 2026: "Tengo la certeza de que es capaz de hacer cosas muy buenas. En 2025 el material no estuvo porque si no Gasly hubiese andado mejor también, pero ambos estuvieron parejos con lo que podían hacer con el auto. No creo que los resultados sean representativos a la calidad del piloto, sin el material es muy difícil”.
Tanto el pilarense como Martínez saben lo que es subirse a un podio, sensación que, pese a que suele resultar difícil ponerla en palabras para un piloto profesional, el oriundo de Canning explicó de forma muy clara: "Un fin de semana en 2023 en el TCR que tuve la suerte de dominar el finde completo, gané todo de punta a punta. La primera vez que me subí al podio como ganador en Europa y escuché el himno argentino: fue lo más emocionante que me haya pasado el automovilismo; la sensación de representar de buena manera en un país como Italia es irreplicable", confesó Luciano, quien, además, agregó entre risas: "Lo contuve, pero casi me largo a llorar".

Su máximo ídolo es Ayrton Senna, figura a la cual le hubiese "encantado" ver en vivo y en directo. Bajo el ejemplo y la devoción por el brasileño, Martínez reveló sus objetivos para 2026: "Le apunto a seguir creciendo, siempre. Intento no ponerme objetivos elitistas porque suelen ser contraproducentes, pero tenemos una oportunidad muy grande para aprovechar los programas de pilotos jóvenes de Porsche. Creo que podemos estar muy adelante y es a lo que le vamos a apuntar para ser enviados al rookie shoutout. Concentrándome en eso voy a avanzar hasta llegar a las primeras posiciones".
"Me quiero convertir en parte de la historia del automovilismo, que mi apellido sea recordado como uno de los grandes pilotos que haya corrido. Hoy por hoy también quiero tener la suerte de correr en larga duración, hacer las 24 horas y compartir la victoria con mi equipo; vivir la experiencia de la unión que te da ganar ahí, aquella que es con ingenieros, mecánicos y tu equipo de conducción, todos", reconoció como su principal sueño profesional.

Pese a ser competitivo, el lado humano, aquel que más valora, abarca la mayor parte de su persona: "Me interesa dejar un buen legado, de haber corrido bien y de la persona que soy yo. Me gustaría que se me recuerde por las cosas buenas que quiero pensar que hago y seguiré haciendo", manifestó desde una verdad sin adornos y con un desahogo de realidad que, seguramente, lo verá con muchos éxitos en el corto plazo.







































