Omar De Felippe: más descarnadas reflexiones sobre las Malvinas
El entrenador no puede dejar de convivir con su pasado como ex combatiente, que siempre genera nuevas enseñanzas.

OMAR DE FELIPPE se refirió en innumerables ocasiones a su pasado como ex combatiente en la Guera de Malvinas, en 1982. Pero sus vivencias en las islas como un joven de apenas 18 años nunca son repetitivas sino que arrojan nuevas enseñanzas cada vez que son rememoradas.
El hasta hace poco entrenador de Central Córdoba, con el que se consagró campeón de la Copa Argentina, volvió a hablar sobre la cuestión y reconoció que también causa el interés de los planteles en los que le toca trabajar.
En diálogo con ESPN, afirmó que "algunos pibes me preguntan por Malvinas. Me pasó en Central Córdoba, tengo algunas imágenes para que vean y entiendan un poco mejor, porque muchos no habían nacido. Arrancamos a charlar las 8 y media de la mañana y terminamos casi a las 2 de la tarde. Perdimos el entrenamiento, pero fue muy gratificante para ellos y para mí también".
Consultado sobre si experimentar algo como lo de Malvinas minimiza cualquier experiencia posterior en otros ámbitos como el fútbol, De Felippe dijo que "la derrota duele, no lo puedo gestionar. No es que no pasa nada por lo viví antes. Lo que me pasó, me pasó. Pero esto lo vivimos con mucho profesionalismo".
Cuarenta y cuatro años después del conflicto bélico, reconoció que "todavía no volví a Malvinas. Una vez me propusieron hacer una nota allá y estuve tres días con una sensación muy rara, como que por un lado estaba convencido y por otro, no. Había que ir una semana y no podía faltar tanto al trabajo, entonces dije que no".
"Mi hija siempre me dijo de ir y todos los muchachos que fueron me lo recomendaron: 'andá porque se cierra el círculo'. Hay muchos sentimientos, muchas cuestiones. No me da miedo pensar en ir, pero hay que remover muchas cosas. Hay que estar preparado", agregó.
Luego contó que pertenece a un grupo de ochenta veteranos que se reúnen dos veces por año para contenerse y hablar de lo que les pasa. "Teníamos 18 años y se vivían de otra manera. Fue una locura, te preparaste primero para que no te maten y después para matar. Yo después de eso nunca más me peleé con nadie".
De la estadía en las islas rememoró que "las noches eran bravísimas, había bombardeos, te despertabas, fumabas, te dormías de nuevo. Era muy difícil", y que cuatro años después, durante el Mundial '86, el segundo gol de Diego Maradona contra los ingleses "fue, no sé si una revancha, pero sí algo maravilloso por lo que pasaba en ese momento". Luego reconoció que "nunca hablé de Malvinas con Diego, no se dio".

"No le tengo bronca si me toca enfrentar a un rival inglés, ya no es un enemigo, ya terminó. Hoy, si juega Argentina contra Inglaterra quiero que ganemos, pero no me pasa nada raro", aclaró.
"Las Malvinas son argentinas y las quiero ya, pero hay que tener un plan, no tiene que ser por una guerra", concluyó.




































