La jornada está aquí

Justicia tardía: los antecedentes del VAR actuando "fuera de tiempo" tras el caso Carrascal

La expulsión del colombiano en la Supercopa de Brasil reabrió la polémica sobre los límites del videoarbitraje.

Por Silvio Maverino ·

02 de febrero de 2026

La expulsión de Jorge Carrascal en la final de la Supercopa de Brasil, donde Corinthians venció 2-0 al Flamengo, ha reavivado un debate que parece desafiar la lógica del reloj: ¿puede el VAR intervenir por una jugada del primer tiempo cuando los jugadores ya están listos para arrancar el segundo?

La respuesta técnica es un rotundo sí, y la historia del fútbol moderno ya cuenta con precedentes que demuestran que las conductas violentas y los errores graves no prescriben por el entretiempo.

En el duelo disputado en Brasil, el colombiano Carrascal fue enviado al vestuario antes de iniciar el complemento. Aunque el golpe ocurrió en la etapa inicial, el árbitro Rafael Rodrigo Klein recibió el llamado del VAR mientras los equipos regresaban al campo.

La clave reglamentaria radica en que el segundo tiempo aún no se había iniciado oficialmente; al no haber pitazo de reanudación ni balón en movimiento, el juez mantenía la potestad disciplinaria para revisar la agresión y mostrar la tarjeta roja directa.

El insólito penal en Alemania: del vestuario a la cancha

Uno de los antecedentes más impactantes ocurrió en abril de 2018, durante un encuentro de la Bundesliga entre el Mainz 05 y el Friburgo. En aquella ocasión, el árbitro Guido Winkmann ya había pitado el final del primer tiempo y ambos planteles se encontraban en los vestuarios.

Mientras los jugadores descansaban, el VAR detectó una mano de Marc-Oliver Kempf dentro del área que no había sido advertida en directo. Lo que siguió fue una escena surrealista: el árbitro ordenó a los jugadores regresar al terreno de juego desde las duchas.

Con el estadio en estupor, Pablo De Blasis ejecutó y marcó el penal antes de que los equipos volvieran a retirarse para, ahora sí, completar el descanso. Este caso sentó el principio de que el entretiempo es una pausa, no un cierre de jurisdicción sobre lo ocurrido antes del pitazo.

El caos de Saint-Étienne: dos horas de suspenso

Más cercano en el tiempo, los Juegos Olímpicos de París 2024 ofrecieron el ejemplo más extremo de intervención demorada. En el debut entre Argentina y Marruecos, Cristian Medina anotó el empate 2-2 en el minuto 106, desatando una invasión de campo y serios incidentes con proyectiles.

El árbitro suspendió el encuentro por falta de garantías, pero el partido nunca se dio por finalizado. Tras más de una hora de interrupción y con las tribunas vacías, el VAR analizó la jugada y determinó un fuera de juego milimétrico. Los jugadores debieron realizar un nuevo calentamiento para jugar apenas tres minutos restantes, comenzando con la anulación del gol argentino 120 minutos después de haber sido gritado.

FOTO DE PORTADA: CAPTURA TV