Del debut de Ryoga Kida en Argentinos Juniors a la legión del ascenso: la historia de los japoneses en el fútbol argentino
El joven delantero nacido en 2005 hizo su estreno ante Sarmiento y se sumó a la lista.
El fútbol argentino, conocido por su fervor y su inagotable cantera, ha sido históricamente un destino exótico para los futbolistas asiáticos, pero este domingo el estadio de Argentinos Juniors fue testigo de un nuevo hito: el debut oficial de Ryoga Kida. El joven delantero, nacido en 2005 y proveniente del Nagoya Grampus, ingresó en la victoria del "Bicho" por 1-0 ante Sarmiento en la primera fecha del torneo Apertura, sellando así su estreno en la máxima categoría.
Kida llegó al club de La Paternal a principios de 2024 sin hablar una palabra de español, pero su adaptación fue meteórica. Tras realizar la pretemporada de invierno y asentarse en la Reserva, donde se convirtió en verdugo de Boca Juniors marcándole goles tanto en el Apertura como en el Clausura, el atacante finalmente dio el salto esperado. Su presencia en el banco de suplentes ya se había dado en la Copa Argentina ante Aldosivi el pasado 31 de julio, pero fue este fin de semana cuando logró saltar al campo de juego profesional.
Con este debut, Ryoga Kida se convirtió en el tercer futbolista japonés en jugar en la era profesional de la Primera División de Argentina. De esta manera, el juvenil inscribe su nombre en una selecta y breve lista que comenzó hace décadas, siguiendo los pasos de sus compatriotas Naohiro Takahara, quien vistió la camiseta de Boca en 2001, y Yusuke Kato, quien hizo lo propio en Huracán durante el año 2007.
El pionero olvidado: Yasushi "Jorge" Kawakami
Aunque el marketing suele apuntar a Takahara como el primero, la verdadera historia comenzó en 1982. Yasushi Kawakami llegó al país en barco a los cinco años y se formó en el potrero argentino. Fue el "Bambino" Veira quien lo hizo debutar en Banfield el 9 de octubre de 1982 frente a Estudiantes de Caseros por la Primera B.
Kawakami no solo fue el primero en jugar, sino el primero en marcar: el 20 de julio de 1985, ante All Boys, metió un zapatazo que quedó en la memoria de los hinchas del "Taladro". Sus compañeros lo definían como alguien con "cosas maradonianas", capaz de meter goles de rabona, como el que firmó años después en San Lorenzo de Mar del Plata.
Naohiro Takahara en Boca: entre el marketing y el grito sagrado ante Lanús
En la rica historia de los futbolistas japoneses en Argentina, el nombre de Naohiro Takahara ocupa un lugar central, no solo por la jerarquía del club que lo recibió, sino por el contexto de su llegada.
En 2001, bajo la presidencia de Mauricio Macri, Boca Juniors buscaba expandir su marca global tras la histórica consagración Intercontinental ante el Real Madrid. En ese escenario, "Taka" desembarcó en La Bombonera a préstamo por un año, envuelto en una expectativa que mezclaba la estrategia comercial con la curiosidad deportiva.
Aunque para muchos se trataba de una movida publicitaria, el delantero de 22 años llegaba con credenciales sólidas: un subcampeonato mundial Sub 20 en 1999 y una racha goleadora en el Jubilo Iwata. El propio Carlos Bianchi salió al cruce de las críticas en aquel entonces, asegurando que el jugador estaba allí por sus condiciones y no por una "historieta" de marketing. Sin embargo, la adaptación no fue sencilla; las constantes convocatorias a su selección y la falta de ritmo le impidieron consolidarse en un equipo que volaba.
Takahara hizo su presentación oficial frente a Colón de Santa Fe, pero su momento de gloria llegaría poco después. El 23 de septiembre de 2001, durante una goleada por 6-1 ante Lanús, el japonés logró conectar un remate que terminó en la red, convirtiéndose en el primer futbolista de su país en marcar un gol en la Primera División de Argentina. Aquella imagen del festejo con la camiseta número 30 quedó grabada como un hito de la globalización futbolística.
A pesar de haber jugado solo 7 partidos, su paso por el Xeneize no fue en vano. El tiempo terminó dándole la razón a quienes confiaban en su talento, ya que tras su salida de Boca desarrolló una exitosa carrera en la Bundesliga alemana, vistiendo las camisetas del Hamburgo SV y el Eintracht Frankfurt. Su experiencia en Sudamérica, aunque breve, demostró que el fútbol nipón podía competir en el más alto nivel, dejando la vara alta para quienes, como Ryoga Kida hoy, sueñan con triunfar en la elite de nuestro fútbol.
Yusuke Kato: El japonés que se hizo "Quemero" y lleva a la Argentina en el alma
En el recorrido de los futbolistas asiáticos por nuestra tierra, el caso de Yusuke Kato es, quizás, el más entrañable por su nivel de arraigo. A diferencia de otros compatriotas que llegaron como figuras consagradas, "Iuske" aterrizó en Parque Patricios con apenas 14 años para sumarse a la séptima división de Huracán. Su motor no era el marketing, sino el sueño puro de formarse en la cuna del fútbol mundial, impulsado por la pasión de las hinchadas argentinas que veía a la distancia desde Osaka.
Su adaptación fue tan profunda que Kato terminó adoptando el español con un marcado acento porteño, forjado entre los entrenamientos en La Quemita y las aulas de la UBA, donde estudiaba el idioma mientras perseguía el debut profesional. Fue Antonio "Turco" Mohamed quien, tras observarlo en la cuarta división, decidió subirlo al primer equipo. Kato no solo formó parte del plantel que logró el histórico ascenso a Primera División en 2007, sino que llegó a disputar partidos en la máxima categoría, cumpliendo aquel anhelo infantil de jugar con el estadio lleno y sentir el calor de la gente.
Tras su paso por el "Globo" y un breve préstamo en Defensores de Belgrano, la carrera de Kato se transformó en una verdadera aventura global. Se convirtió en un embajador del fútbol en destinos tan exóticos como Bangladesh, Mongolia, Indonesia, India y Tailandia. Sin embargo, a pesar de los miles de kilómetros de distancia, Yusuke nunca soltó su vínculo con nuestro país. Para él, Argentina es su "segundo hogar", un sentimiento que refuerza manteniendo contacto con excompañeros como Paolo Goltz o Eduardo Domínguez.
Hoy, ya retirado y dedicado a la formación de jóvenes talentos en una academia en Tailandia, Kato sigue luciendo con orgullo la indumentaria de Huracán y la camiseta de la Selección Argentina. Su historia es la de un joven que vino a aprender los secretos del potrero y terminó llevándose una identidad. Mientras Ryoga Kida busca su propia gloria en Argentinos Juniors, el recuerdo de Yusuke Kato permanece como el puente perfecto entre la disciplina japonesa y la pasión argentina, soñando siempre con volver algún día a trabajar en el suelo que lo vio hacerse hombre y futbolista.
Akira Misu: El "Tiramisú" que vivió las locuras de Bilardo y el rigor del ascenso
Entre las historias más singulares de futbolistas nipones en nuestro país, la de Akira Misu destaca por haber experimentado todas las facetas del fútbol argentino: desde las pizarras de los grandes maestros hasta la crudeza de las categorías menores. Llegó en 2001, casi en simultáneo con Takahara, y se formó en las inferiores de Estudiantes de La Plata. Allí, bajo la mirada de Carlos Bilardo, Misu aprendió lo que significa la picardía criolla. Todavía recuerda con una sonrisa cuando lo mandaban a patear los córners en Reserva solo porque a él, por ser extranjero, no lo escupían tanto como a sus compañeros.
Aunque llegó a realizar la pretemporada con el plantel profesional del "Pincha" y fue testigo presencial del famoso episodio del "Gatorei" en la cancha de River, Akira no logró debutar en la Primera División. Sin embargo, su camino lo llevó a conocer el corazón del ascenso, donde vivió momentos de máxima intensidad. En Defensa y Justicia, formó parte del plantel que protagonizó la histórica promoción de 2006 ante Deportivo Morón, un partido que Akira describe como el más emocionante de su vida, donde el "Halcón" logró una permanencia milagrosa en los minutos finales.
La experiencia de Misu en Argentina estuvo marcada por el contraste cultural. En Florencio Varela conoció el lado oscuro de la pasión cuando la barra brava ingresó armada a un entrenamiento tras una racha de derrotas, un choque de realidad impactante para alguien proveniente de la calma de Shizuoka. Más tarde, su paso por El Porvenir le daría otra anécdota inolvidable y peligrosa: en su primer día, camino al entrenamiento, se perdió y terminó por error dentro de la Villa 1-11-14, donde le robaron todas sus pertenencias antes de llegar a un club donde ni siquiera el técnico, Rubén Forestello, sabía quién era él.
Apodado cariñosamente como "Tiramisú" por sus compañeros, Akira se retiró joven debido a las lesiones, pero se llevó consigo un máster en supervivencia futbolística. Hoy, convertido en economista y trabajando en la captación de talentos en Japón, recuerda su paso por el barro argentino como una escuela de vida. Su nombre se suma al de Takahara y Kato como los pilares de una historia que hoy busca un nuevo capítulo de gloria con el debut de Ryoga Kida en Argentinos Juniors, demostrando que, para un japonés, jugar en Argentina es mucho más que un deporte: es una aventura de vida.
El listado histórico: Del profesionalismo al barro del ascenso
Más allá de las luces de la Primera División y los nombres que logran trascender en los grandes medios, existe una legión de futbolistas japoneses que han dejado su huella en los terrenos más hostiles del fútbol argentino. La historia no se detiene en Yasushi Kawakami o Naohiro Takahara, sino que se extiende a través de las categorías de ascenso, donde jugadores como Daisuke Miyashiro en Brown de Adrogué durante 1996 o Kou Gotou, quien repartió su talento entre Almirante Brown y Liniers a finales de los noventa, demostraron que la pasión por el fútbol no conoce fronteras.
En la Primera C y la Primera D, el fenómeno se intensificó hacia el cambio de milenio. Kijima Ryosuke logró gritar un gol con la camiseta de Defensores de Belgrano en 1999 ante Flandria, mientras que el club Muñiz se convirtió en un refugio nipón al albergar simultáneamente a Riohei Fujimoto y Shikimoto Hiroki.
Esta tendencia de buscar el roce del fútbol sudamericano llevó a Terushiko Tsushima a tener un paso prolongado de cinco años por el país, vistiendo las camisetas de Deportivo Paraguayo y Midland, donde logró convertir dos tantos que lo posicionan como uno de los orientales con mayor permanencia en el ascenso profundo.
La lista de estos "embajadores" es extensa y variopinta. Shingi Muraki es quizás uno de los casos más emblemáticos de perseverancia, recorriendo durante ocho temporadas clubes de diversas categorías como San Telmo, Argentino de Merlo, Acassuso y San Martín de Burzaco. Precisamente en Burzaco también dejaron su marca Tatsuru Yoshikawa y Yoshinori Arima, consolidando una relación especial entre el club del sur del Gran Buenos Aires y los futbolistas provenientes del sol naciente.
Otro nombre que figura en los registros históricos incluye a Takeshi Inawata, quien defendió los colores de Deportivo Riestra en 2002. La tradición no se perdió con el tiempo, ya que en la última década jugadores como Akira Taira sumaron minutos en Comunicaciones e Ituzaingó, y Ohira Makoto hizo lo propio en Argentino de Quilmes.
Hoy, esa antorcha la lleva Riku Iwamoto, quien en 2024 se convirtió en una pieza fundamental para Atlético Pilar en el Promocional Amateur. Con 18 partidos jugados y 7 goles, Iwamoto no solo mantuvo viva la tradición, sino que demostró que el fútbol de ascenso sigue siendo el escenario perfecto para que los sueños japoneses sigan floreciendo en suelo argentino.
El rastro más antiguo: Kanichi Hanai y la conexión japonesa en los inicios de Boca
Para comprender la magnitud de lo que se vivió con el estreno de Ryoga Kida, es necesario viajar casi cien años hacia atrás en el tiempo. Mucho antes de la globalización y de los contratos millonarios, el nombre de Kanichi Hanai ya aparecía en los registros del club de la Ribera. En 1930, Hanai se convirtió en una figura tan exótica como respetada al formar parte del cuerpo técnico de Boca Juniors, oficiando como masajista y preparador físico en una época donde el fútbol comenzaba a profesionalizarse.
Hanai no solo aportaba su conocimiento técnico, sino que traía consigo una filosofía de trabajo y disciplina que cautivó a los jugadores de aquel entonces. Su presencia en el vestuario xeneize durante los años treinta representa el primer eslabón de una cadena que une a Japón con la pasión argentina, demostrando que el vínculo entre ambas naciones nació desde el cuidado del deportista y el respeto mutuo, décadas antes de que un japonés se calzara los botines para salir a la cancha.
LOS JAPONESES QUE SUMARON MINUTOS EN ARGENTINA
| # | JUGADOR | PUESTO | AÑOS | CLUBES (PJ / GOLES) | CATEGORÍA |
| 1 | Yasushi Kawakami | Delantero | 1982-1987 | Banfield (8/1) | 2da División |
| 2 | Daisuke Miyashiro | Delantero | 1996-1996 | Brown de Adrogue (6/0) | 3ra División |
| 3 | Kou Gotou | Volante | 1996-1997 | Almirante Brown (6/1), Liniers (10/0) | 3ra División y 4ta división |
| 4 | Kijima Ryosuke | Delantero | 1998-1999 | Defensores de Belgrano (9/1) | 3ra División |
| 5 | Riohei Fujimoto | Volante | 1998-1999 | Muñiz (19/0) | 5ta División |
| 6 | Shikimoto Hiroki | Defensor | 1998-1999 | Muñiz (5/0) | 5ta División |
| 7 | Takayoshi Fukuda | Delantero | 1998-1999 | Centro Español (4/0) | 5ta División |
| 8 | Terushiko Tsushima | Delantero | 1998-2003 | Dep. Paraguayo (31/2) y Midland (2/0) | 4ta y 5ta Div. |
| 9 | Shingi Muraki | Defensor | 1998-2006 | San Telmo (1/0) / Arg. Merlo (2/0) / Acassuso (7/0) / S. Martín (1/0) | 3ra y 4ta Div. |
| 10 | Tomakatsu | Delantero | 2001-2001 | Deportivo Español (1/0) | 3ra División |
| 11 | Naohiro Takahara | Delantero | 2001-2002 | Boca Juniors (6/1) | 1ra División |
| 12 | Noshima Rin | Volante | 2001-2002 | Los Andes (1/0) | 2da División |
| 13 | Takeshi Inawata | Delantero | 2002-2003 | Deportivo Riestra (15/0) | 5ta División |
| 14 | Shingo Suzuki | Volante | 2003-2004 | Argentino de Quilmes (9/0) | 3ra División |
| 15 | Ryota Goto | Delantero | 2003-2005 | Excursionistas (1/0) | 3ra y 4ta Div. |
| 16 | Hiroyuki Honda | Volante | 2004-2005 | Temperley (6/0) | 3ra División |
| 17 | Akira Misu | Volante | 2005-2007 | Defensa (12/0) / El Porvenir (20/1) | 1ra, 2da y 3ra Div. |
| 18 | Josuke Kato | Delantero | 2006-2009 | Huracán (15/1) / Def. de Belgrano (13/0) | 1ra, 2da y 3ra Div. |
| 19 | Tatsuru Yoshikawa | Delantero | 2007-2007 | San Martín de Burzaco (6/0) | 4ta División |
| 20 | Kagata | Volante | 2007-2007 | General Lamadrid (1/0) | 4ta División |
| 21 | Yoshinori Arima | Defensor | 2007-2008 | San Martín de Burzaco (2/0) | 4ta División |
| 22 | Kento Katayama | Volante | 2009-2010 | Liniers (1/0) | 5ta División |
| 23 | Akira Taira | Volante | 2012-2017 | Comunicaciones (2/0) / Ituzaingó (19/0) / Central Ballester (1/0) | 3ra y 5ta Div. |
| 24 | Toru Kobayashi | Volante | 2014-2014 | Centro Español (2/0) | 5ta División |
| 25 | Ohira Makoto | Volante | 2018-2023 | Argentino de Quilmes (1/0) | 3ra División |
| 26 | Riku Iwamoto | Volante | 2024-2024 | Atlético Pilar (18/7) | 5ta División |
FOTO DE PORTADA: AFP



































