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El flagelo de las rodillas: ¿Por qué el fútbol argentino sufre una epidemia de ligamentos rotos?

El Gráfico charló en exclusiva con un especialista en el tema para entender las causas de esta problemática que amenaza la integridad física de los futbolistas en el país.

Por Silvio Maverino ·

11 de marzo de 2026

Desde el regreso a la actividad tras la pandemia en octubre de 2020, el fútbol argentino enfrenta una cifra alarmante que no para de crecer: ya se contabilizan 146 roturas de ligamentos.

La tendencia alcanzó un pico preocupante durante el año 2024 con 41 casos registrados, seguido por un 2025 que cerró con un registro de 29 lesiones de este tipo, siendo la última de ese ciclo la de Gastón Martínez en Belgrano.

Lejos de encontrar un respiro, el inicio de 2026 ha profundizado la crisis, ya que en apenas sus primeros tres meses la cuenta ya alcanza los 12 casos, encendiendo todas las alarmas en los departamentos médicos del país.

Para profundizar en las causas de esta epidemia de lesiones, consultamos a Juan "El Tano" Barretta (tano_coach),  quien combina su experiencia como futbolista en la Primera de Claypole con su formación como preparador físico especializado en el entrenamiento de futbolistas profesionales.

Barretta, con pasado en las inferiores de Banfield y Temperley, enfoca su trabajo en el desarrollo integral del deportista, priorizando la prevención de lesiones como el pilar fundamental para sostener una carrera en el tiempo.

Un problema de múltiples causas

Según el especialista, la situación actual responde a una problemática multifactorial donde el ritmo de la competencia juega un papel determinante. Al respecto, el "Tano" explica: "Arranqué mi camino haciendo inferiores en Banfield y Temperley, y actualmente juego en la Primera de Claypole. Desde chico entendí lo exigente que es este deporte para el cuerpo y empecé a notar que, muchas veces, la preparación física en el fútbol es insuficiente".

Sobre los motivos del récord de roturas, Barretta destaca que la presión constante y el calendario son claves: "El calendario apretado, con muchos partidos y poco descanso, genera una gran fatiga física y mental. El jugador quiere estar y jugar, aun estando cansado o con dolores, y eso termina llevándolo a competir al límite".

Además, añade que elementos externos como el estado de las canchas y el calzado influyen, pero subraya una carencia interna: "En el fútbol muchas veces no se le da a la preparación física la importancia que merece, especialmente al entrenamiento de fuerza, que debería ser una base clave para sostener las demandas del fútbol actual".

El camino hacia la prevención

Para reducir el número de lesionados, el preparador físico sostiene que es necesario un cambio de paradigma en el entrenamiento diario. Barretta asegura que "el fútbol es uno de los deportes con mayor índice de lesiones y todavía se le tiene cierto miedo al trabajo de fuerza", a pesar de que es vital para resistir la velocidad, los cambios de dirección y los choques de la alta intensidad moderna.

"Esto es algo que sí se puede cambiar desde adentro, apostando a una mejor preparación, a un buen descanso, a una correcta alimentación y también al trabajo mental, porque la presión y el estrés terminan repercutiendo en el cuerpo", afirma el especialista.

Finalmente, concluye que aunque existen factores estructurales difíciles de controlar, como el reglamento o el calendario, "un futbolista bien preparado no solo mejora su rendimiento, sino que también logra sostenerlo en el tiempo y prolongar su carrera".