Matvéi Safónov rompió un récord histórico de 1988
El arquero del PSG se quedó con cuatro penales en la tanda ante Flamengo y se metió en la historia de la competencia.
En una jornada histórica en Doha, el París Saint-Germain alcanzó la gloria máxima al derrotar al Flamengo en la final de la Copa Intercontinental 2025. Tras un empate 1-1 en el tiempo reglamentario, el conjunto francés se impuso por 2-1 en una definición por penales que quedará marcada en los libros de récords gracias a la imponente figura del portero ruso Matvéi Safónov.
El trámite del partido fue de una paridad absoluta. El PSG se adelantó en el marcador a los 38 minutos del primer tiempo por intermedio de Khvicha Kvaratskhelia, pero el equipo brasileño logró la igualdad a los 62 minutos gracias a un penal ejecutado por Jorginho. Sin más movimientos en el marcador, la tensión se trasladó a los doce pasos, donde el guardameta ruso del PSG se convirtió en leyenda.
Matvéi Safónov rompe un récord histórico de 1988
La actuación de Matvéi Safónov bajo los tres palos fue sencillamente colosal. El arquero ruso logró detener cuatro disparos del Flamengo, estableciendo una nueva marca mundial para finales intercontinentales o mundiales de clubes.
Con esta hazaña, Safónov superó el récord histórico que ostentaba el uruguayo Jorge Seré, quien en la Copa Intercontinental de 1988 había atajado tres penales en la mítica definición de Nacional de Montevideo frente al PSV Eindhoven.
En la tanda decisiva, la eficacia de Vitinha y Nuno Mendes fue fundamental para inclinar la balanza a favor de los parisinos. Por el lado de la escuadra sudamericana, solo el uruguayo Nicolás de la Cruz pudo vencer la resistencia del arquero ruso, cuya actuación desmoronó por completo la ilusión del "Mengão".
Este desenlace vuelve a poner en el centro de la escena la épica de las finales que se deciden desde el punto penal, evocando recuerdos de batallas futbolísticas similares. El antecedente más directo del récord ahora superado nos remonta al 11 de diciembre de 1988 en Tokio. En aquella ocasión, el Nacional de Uruguay empató 2-2 con el PSV Eindhoven con dos goles de Santiago Ostolaza, logrando el título tras una tanda interminable que finalizó 7-6.
A diferencia de aquella tarde en Japón donde Jorge Seré fue el héroe con tres paradas ante jugadores como Kieft, Gerets y Van Haerle, hoy el protagonismo absoluto es de Safónov. El PSG inscribe así su nombre en la lista de campeones intercontinentales que supieron sufrir para luego celebrar, uniéndose a clubes como la Juventus (1985), Ajax (1995), Corinthians (2000), Boca Juniors (2003) y Porto (2004), quienes también alzaron el trofeo tras la tanda de penaltis.
FOTO DE PORTADA: AFP



































