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Íntimo: las confesiones de Caruso Lombardi sobre la muerte

El ex entrenador, con cierta fama por haber salvado a muchos equipos del descenso, rememoró el momento en el que fue operado por un meningioma en 2023.

Por Redacción EG ·

08 de diciembre de 2025

RICARDO CARUSO LOMBARDI representa un personaje único en el fútbol argentino. Más allá de su histrionismo y de su llamativa personalidad, es reconocido por su particular capacidad de salvar a los equipos del descenso.

Después de 30 años de trayectoria como entrenador, hoy se mantiene alejado de la actividad por temas de salud: en 2023 fue operado por meningioma que se le alojó "detrás de los ojos".

Candidato este año a legislador de la Ciudad de Buenos Aires, Caruso rememoró el momento en que fue intervenido por la enfermedad.

"Creo que mi carrera de director técnico la tenía que haber cerrado de otra manera. La desventaja que tuve, la enfermedad del tumor en la cabeza, me condicionó mucho. Es como que fue un quiebre en mi vida", expresó el ex entrenador, cuyo último paso fue el año pasado en Miramar Misiones.

En diálogo con Clarín, profundizó: "A los 60 años me enteré de casualidad del problema, porque fui a hacerme un estudio sin haber tenido ningún síntoma. Me encontraron un meningioma, que es un tumor pegado en la vena. Se me instaló detrás de los ojos y me nubla la vista. Seguramente me van a tener que ponerme alguna válvula, porque el médico trató de esquivar pero me parece que no va a poder. Y además el tumor sigue creciendo. No me lo pudieron sacar de raíz por estar pegado a la vena y no la pueden tocar. Pero si sigue creciendo más, me van a tener que operar otra vez de la cabeza. Me hizo un clic en la vida también…".

Incluso llegó a pensar que todo se terminaba: "Cuando me fui a operar staba todo cagado. Me despedí de mis hijos más grandes -tengo tres varones- porque no sabía si iba a salir bien o mal. Sí, el miedo lo tengo constantemente. Es muy lindo vivir. Bueno, si Dios me dio la vida, hasta donde dure, que dure. Pero yo trato de durar y de la mejor manera".

"Si no tuve miedo con todos los equipos que salvé del descenso, ¿le voy a tener miedo a la muerte? Sabés lo que es que te vengan a besar la mano y la cabeza? San Caruso, San Expedito, San Pelota, me decían. Todos desesperados. Todo el día la gente me besaba en la calle para que yo los salvara del descenso. De once posibles descensos, me salvé en diez",reflexionó el técnico que rescató a varios equipos de la muerte deportiva: El Porvenir (2001), Argentinos Juniors (2007 y 2013), Newell's (2008), Racing (2009), San Lorenzo (2012), Quilmes (2014) y Sarmiento de Junín (2016), entre otros.