Escándalo en Bolivia: gas pimienta, un fracturado y un argentino entre los 17 expulsados
Sucedió al término del partido entre Real Oruro y Blooming por los cuartos de final de la copa local.

Un verdadero escándalo se vivió en el estadio Jesús Bermúdez de Oruro por los cuartos de final de la Copa Bolivia que terminó con la clasificación a semifinales de Blooming.

Los hechos se dieron detrás de uno de los arcos una vez terminado el partido que concluyó en un empate en dos tantos, que le dio el boleto a la próxima instancia al conjunto cruceño.
Después de un intercambio de palabras subidas de tono camino a los vestuarios, empezaron a lanzarse manos integrantes de uno y otro equipo e inmediatamente comenzó el accionar policial.
Dos argentinos de Real Oruro (Julio Vila y Sebastián Zeballos) se les fueron al humo a los futbolistas de Blooming y los increparon.
Los insultos y los empujones les dieron paso a las clásicas patadas voladoras y también hubo trompadas varias, entre ellas las del argentino Marcelo Robledo (DT de Oruro) contra un ayudante de Blooming.
Hasta que llegó la policía e intentó poner orden a través de sus cachiporras y lanzándoles gases a los protagonistas de la batahola.
Del lado de Oruro vieron la roja los jugadores Raúl Gómez, Julio Vila, Yerco Vallejos, Eduardo Álvarez, el entrenador Marcelo Robledo, el ayudante Iván Salinas Pérez y el entrenador de arqueros Rubén Poquechoque .
Lo curioso es que quien empezó la trifulca fue Sebastián Zeballos, y no figura en la lista de expulsados por parte de las autoridades.

El que se llevó la peor parte fue Cristian Méndez, miembro de logística de Blooming, quien sufrió una fractura maxilofacial en el pómulo derecho y debió ser operado.
El Tribunal de Disciplina Deportiva de la Federación Boliviana de Fútbol analizará el informe arbitral y aplicará las medidas y sanciones necesarias para que estos bochornosos hechos no vuelvan a ocurrir dentro de un campo de fútbol.






































