River regresa al trabajo con la necesidad imperiosa de volver a ser un equipo
El conjunto de Marcelo Gallardo buscará salir de la crisis que está atravesando con un triunfo ante Vélez y esperando buenas noticias del partido entre Estudiantes y Argentinos.
El golpazo que significó la derrota en el Superclásico agudizó un poco más la crisis de un RIVER que no sabe dónde está parado.
Sin respuestas anímicas ni futbolísticas, este martes el equipo retomará las prácticas. Sin rebeldía ni líderes que acarreen a los demás, el equipo de Gallardo está en caída libre y podría no estar en Copa Libertadores en 2026, algo que no sucede desde 2014.
El Millonario cayó en picada desde la serie con Palmeiras: sólo obtuvo 3 de los últimos 21 puntos en juego en el Clausura y hoy está por fuera de la zona de clasificación a la próxima Libertadores.
Gallardo pareciera estar perdido en un laberinto del que no logra salir: no encuentra el equipo, erra en los cambios y en los planteos tácticos y se está acostumbrando a acumular derrotas saca-técnicos, que solo lo mantienen en el cargo por su espalda y nombre.
El segundo ciclo del Muñeco en River carece de títulos. Sin contabilizamos los doce meses de 2022, ya son 27 meses de Gallardo al frente del club de Núñez sin consagraciones.
Es demasiado tiempo para un entrenador que es estatua y el más ganador de la historia de un gigante como River.
Salvo una racha en donde combinó buenas actuaciones en el primer semestre, que empezó en el segundo tiempo ante Independiente del Valle en Ecuador tras irse 0-2 en desventaja al vestuario y terminar empatando 2-2, y que se extendió durante seis partidos (muy poco para un ciclo de quince meses) hasta la eliminación por penales del Apertura a manos de Platense, en este segundo ciclo el River de Gallardo no ha jugado bien al fútbol.
Su mayor problema lo padece en el mediocampo: ha traído futbolistas que no han estado a la altura (Castaño, Portillo, Galarza Fonda le costaron a River más de 20 millones de dólares). River tiene volantes que no generan juego, que no gambetean ni dan pases filtrados y que quitan poco la pelota. No tiene un volante central (el eje del equipo) que ordene a sus compañeros y sea el patrón de estancia.
No tiene volantes por afuera con desborde, equilibrio y no tiene juego asociativo. Los enganches (Juanfer y/o Nacho) no destacan: juegan más cerca del volante central que del área rival.
El único que a cuentagotas cumple su función es Giuliano Galoppo, quien además ofrece una capacidad goleadora que los demás no tienen, gracias a su cabezazo. El ex Banfield lleva 7 goles en 32 partidos disputados con la camiseta de River, pero quedó marcado por su penal ante Independiente Rivadavia de Mendoza por Copa Argentina y su posterior cruce de miradas con un hincha que le recriminó esa ejecución.
Solo le queda el Torneo Clausura y tratar de acceder a la próxima Copa Libertadores (al repechaje) vía Tabla Anual, en donde ya no depende de sí mismo.
Más allá de lo que suceda en Liniers ante Vélez y de las noticias que lleguen desde La Plata, River deberá tener una mirada más largoplacista y hacer un mercado de pases quirúrgico en enero.
En enero se irán varios futbolistas que tienen mucha historia en River. El Millonario necesita un lavado de cara urgente para volver a reencontrarse y ser un equipo confiable nuevamente, que contagie a sus hinchas, pero primero deberá convencerse de lo que quiere desde adentro, con Gallardo a la cabeza.
Foto de portada: Fotobaires







































