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¿Hay vida después de Boca?: Sergio Romero y Marcos Rojo, señalados por las eliminaciones coperas de Argentinos y Racing

Los ex jugadores de la Selección Argentina abandonaron el Xeneize antes de tiempo con objetivos a corto plazo que no fueron cumplidos.

Por Pedro Basla ·

06 de noviembre de 2025

"Hay vida después de Boca", aseguró alguna vez Juan Manuel Burrito Martínez, que no tuvo el paso esperado por el club de La Ribera. Después de su salida pasó sin pena ni gloria por Real Salt Lake, Independiente, Vélez, Agropecuario, Almagro y Almirante Brown.

Sergio Romero y Marcos Rojo fueron símbolos del equipo de Jorge Almirón que alcanzó la final de la Libertadores 2023 y que tan cerca estuvo de la ansiada séptima. Dos años después ambos rescindieron anticipadamente su contrato, colgados por el cuerpo técnico, para irse a otros clubes con objetivos concisos y a corto plazo.

Chiquito, que no iba ni al banco en el Xeneize luego del incidente en el que se peleó con el hincha, pasó a Argentinos Juniors por la grave lesión de Diego Rodríguez. "Quiero atajar y mostrar que tengo más para dar", declaró en su llegada. La ecuación parecía beneficiosa para todas las partes: a dos partidos de un título, con la posibilidad de definir por penales, el ex Selección Argentina emergía como el indicado.

Pero no todo lo que brilla es oro: Romero exhibió una floja reacción en el tanto de Belgrano en semifinales (victoria 2-1 para los de La Paternal) y fue responsable directo del primer gol en la final de Independiente Rivadavia. En la tanda, luego de la igualdad 2-2, no atajó un solo remate. Y Argentinos se quedó sin nada.

Los errores de Romero que desataron las críticas

 

El tanto que recibió en la semifinal
 

 

El grave error de Romero en la final
 

 

Los penales que consagraron a Independiente Rivadavia
 

Señalado por los hinchas como el mesías cuando arribó, no tardó en ser apuntado como el mariscal de la caída en la final de la Copa Argentina que tenía al conjunto porteño como gran favorito. Hasta hubo hinchas que pidieron la rescisión de su contrato a fin de año.

Algo similar le ocurrió a Rojo, que reveló: "Russo me dijo que no tenía ni el nivel ni la edad para jugar en Boca". Fue adquirido por Racing como un pedido expreso de Gustavo Costas para ganar la Copa Libertadores, competencia que iba a disputar casi en exclusiva. "Quiero a un hijo de put* en mi equipo", le dijo el DT para convencerlo.

En el plano estrictamente estadístico, el ex Manchester United defraudó más que en el juego. Ingresó en la ida de octavos de final con Peñarol, fue titular en la vuelta en la que fue expulsado desde el banco, se perdió los cuartos de final por recibir dos fechas de suspensión y regresó en el Maracaná ante Flamengo por las semifinales.

2x1: Rojo marcó el gol en contra contra Flamengo y lesionó a Sosa

 

El gol en contra de Rojo
 

  

La durísima lesión de Santi Sosa
  

Aquel partido de ida fue fatídico para el zurdo: más allá de realizar un buen marcaje ante Pedro, convirtió el gol en contra que definió la serie por el 0-0 en Avellaneda y lesionó a su compañero Santiago Sosa en una maniobra desafortunada por llevar los codos en alto, bien a su estilo.

Es indudable que para los jugadores menores a 30 años no se termina el mundo: sobran los casos de los que se fueron y triunfaron, como Sebastián Villa. En contraparte, para los que tuvieron su momento con la camiseta azul y oro y se fueron por la puerta de atrás ya avanzados en edad, se hace más difícil.

¿Será la exigencia del club lo que al irse les permite bajar la guardia o la falta de motivación por la posteridad de cumplir el sueño? Mauro Zárate, Wanchope Ábila, Darío Benedetto y Julio Buffarini son algunos de los casos testigo de que la vida después de Boca, al parecer, se hace difícil.

Imagen de portada: AFP