La presencia de Riquelme en el velatorio de Miguel Russo
El presidente de Boca acompañó hasta el final a quien consideraba un padre.

JUAN ROMÁN RIQUELME, presidente de Boca, respetó la decisión familiar de no hacer trascender el estado de salud de Miguel Ángel Russo especialmente en la última semana, cuando su desmejoría era ya algo insalvable. Recién el lunes hubo un escueto comunicado oficial para acompañarlo en el trance que lo hacía atravesar su enfermedad.
Riquelme lo consideraba mucho más que como el líder al que eligió para sacar al Xeneize de una dura crisis futbolística: para él, Russo era como un padre. La última imagen del fallecido entrenador como DT boquense fue justamente aquella que los mostraba a ambos abrazados y sonrientes, en el que terminó siendo el postrero entrenamiento al que acudió, el martes 23 de septiembre.

El máximo dirigente acompañó al plantel en la despedida íntima que le hizo a Miguel y luego se retiró junto con los jugadores para almorzar y regresar más tarde a la capilla ardiente, en el hall central de la Bombonera.




































