La decisión de Ronaldo sobre su candidatura a presidente de la Confederación Brasileña
El inolvidable goleador había manifestado su deseo de dirigir los destinos del fútbol de su país.

RONALDO es uno de los íconos del fútbol brasileño, ídolo de todos los tiempos y campeón del Mundo en 1994 y 2002 con la Verdeamarela. En la máxima competencia, que disputó en cuatro ocasiones, marcó 15 goles, y se convirtió en megaestrella de gigantes como Real Madrid e Inter, con los que logró títulos para una carrera en la que en total convirtió más de 350 tantos.
Dedicado últimamente a la actividad dirigencial, lo que plasmó como presidente del club Valladolid de España, había comunicado su deseo de convertirse en máxima autoridad de la Confederación Brasileña de Fútbol, sobre lo cual difundió este miércoles su decisión final.
"Después de haber declarado públicamente mi deseo de presentarme como candidato a presidente de la CBF en las próximas elecciones, retiro aquí oficialmente mi intención. Si la mayoría con poder de decisión entiende que el fútbol brasileño está en buenas manos, mi opinión no importa", afirmó en una nota a través de sus redes sociales.
Y agregó: "Como ya había dicho, mis primeros pasos serían darle voz y espacio a los clubes, así como escuchar a las federaciones a favor de mejorar las competiciones y desarrollar el deporte en sus estados. El cambio necesario vendría de este alineamiento estratégico, con la fuerza de la visión compartida".
Pero El Fenómeno confesó su desazón porque "en mi primer contacto con los 27 afiliados encontré 23 puertas cerradas. Las federaciones se negaron a recibirme en sus casas, bajo el argumento de satisfacción con la actual gestión y apoyo a la reelección. No pude presentar mi proyecto, compartir mis ideas y escucharlas como me hubiera gustado. No hubo apertura para el diálogo".
"El estatuto otorga a las federaciones el voto más ponderado y, por tanto, queda claro que no hay forma de competir. La mayoría de los líderes estatales apoyan al presidente en ejercicio, es su derecho y yo lo respeto, independientemente de mis convicciones", agregó.
Por último, agradeció "a todos los que mostraron interés en mi iniciativa y sigo creyendo que el camino para la evolución del fútbol brasileño es, ante todo, el diálogo, la transparencia y la unidad".





































