JAKE PAUL: ¿QUIÉN ES EL PRÓXIMO?
El youtuber venció al ex campeón de peso wélter de UFC Tyron Woodley en un combate de boxeo realizado en el marco de la categoría crucero por fallo dividido luego de 8 asaltos en Cleveland, Ohio.

La rueda no se detiene ni por un segundo, ni bien termina la pelea hablan de una revancha, en la conferencia de prensa le apunta todos los cañones a Conor McGregor y destrata a Nate Díaz. Él es Jake Paul, una… ¿sensación? del entretenimiento moderno porque llamarlo boxeador hecho y derecho suena un poco rudo. Lo cierto es que se subió en cuatro oportunidades a un cuadrilátero y en las cuatro salió con su brazo en alto.
La primera vez lo hizo frente a otro YouTuber, luego subió ante el ex NBA Nate Robinson y por último ante el ex campeón de Bellator, Ben Askren. Anoche decidió apostar un poco más e ir en busca de “el elegido” como se lo conocía en sus inicios: Tyron Woodley, ex monarca de las 170 libras de UFC, pero bastante lejos de su mejor nivel en la actualidad.
En el primer cruce de la pelea, T-Wood tiró con todo, falló por bastante y ya parecía conforme con estar allí, siendo parte del show. La pelea, como tal, es hasta complicada para analizar. Ninguno de los dos tiene el boxeo necesario como para encabezar un evento de primer nivel, pero sí para hacerlo cuando uno de los dos es el que mueve los hilos del espectáculo.

Por el momento, estas peleas no deberían molestar a nadie. Realmente no le están quitando oportunidades a boxeadores laureados ya que no hay absolutamente nada en juego. Al contrario, le están dando visibilidad a gente de muy alto nivel en el noble arte de los puños. Muchos ayer conocieron a la boricua múltiple campeona mundial Amanda Serrano poseedora de cuanto cinturón se les ocurra y un récord de 40 victorias, un empate y una derrota.
¿Y por qué digo conocieron si ya tiene semejante trayectoria? Porque tanto Jake como Logan Paul, apuntan a otro público, al que consume su contenido, al que le entretiene verlos pelear de manera profesional. No les importa demasiado el fanático del boxeo. O en realidad sí, porque son los que hablan mal y, como dijo el gran Floyd Mayweather Jr“no me importa si hablan bien o no de mí en las redes sociales, a mí lo único que me importa es que hablen”.







































