"Estuvo a punto de aceptar": cuando Paolo Maldini convenció a Pep Guardiola de dirigir a la selección de Italia
El ex director técnico de la Azzurra reveló los detalles secretos de la reunión con el entrenador catalán.

El fútbol europeo pudo haber cambiado su historia reciente de haber prosperado una de las gestiones más ambiciosas de los últimos tiempos. Según reveló el ex director deportivo de la selección italiana Paolo Maldini en una entrevista publicada este domingo en el diario Corriere della Sera, "Pep Guardiola estuvo a punto de aceptar la dirección técnica de la Azzurra", en un cónclave secreto que incluyó charlas prolongadas y hasta un borrador con alineaciones trazadas en papel.
La búsqueda de un nuevo seleccionador por parte de la Federación de Fútbol Italiana se activó tras descartar otras opciones de peso. Tras la negativa de Carlo Ancelotti, debido a que la selección de Brasil le ratificó su total confianza, las miradas apuntaron directamente hacia el exentrenador de Barcelona, Bayern de Múnich y Manchester City por ser, en palabras de Maldini, el director técnico que mejor representa el juego técnico y ofensivo.
El acercamiento se gestó de manera directa y privada. A través de amigos en común, Guardiola había manifestado su interés en probar la experiencia de dirigir a una selección nacional, lo que motivó un viaje clave a Barcelona. "Fuimos a visitarlo, almorzamos juntos y hablamos durante todo el estudio táctico y de planteles durante todo el día", detalló el exdefensor, destacando el profundo compromiso con el que Pep encaró la charla, al punto de que "estuvo a punto de aceptar y comenzó a escribir alineaciones en un papel".
Uno de los mitos que se derrumbó con las declaraciones de Maldini fue el supuesto obstáculo económico que impedía su llegada. "El dinero nunca ha sido un problema", aclaró de forma tajante el exdirectivo, quien además reveló la modesta postura del estratega: "Pep nos lo dijo claramente: dadme un euro menos de lo que ganaba el anterior entrenador y con eso me basta".
Sin embargo, el factor humano y físico terminó pesando más que el desafío deportivo. Guardiola viene de diez años agotadores en la Premier League y recientemente había sido operado de la espalda, por lo que su prioridad absoluta era descansar. Fue una conversación sumamente seria donde se analizaron las estructuras desde la sub-17 en adelante, pero el desgaste acumulado frenó la operación.
Ante esta negativa, el presidente de la federación, Giovanni Malagó, terminó inclinándose por la contratación de Roberto Mancini, dejando para el recuerdo la vez que el técnico catalán acarició la posibilidad de dirigir al combinado italiano.



































