Historias

Un adiós, un recuerdo

El buen volante, compañero de Michel Platini en el París Saint Germain, saltó a la fama eterna por haber recibido el primer caño de Maradona en Primera.

Por Redacción EG ·

04 de septiembre de 2007
Juan Domingo Patricio Cabrera fue el séptimo hijo varón de una humilde familia salteña. Gracias a esa condición le tocó ser el ahijado del presidente de la Nación: en su caso Juan Domingo Perón, del que además también heredó el nombre.Cabrera fue un buen volante que jugó en Talleres de Córdoba, Vélez, San Lorenzo y todos los equipos grandes de su provincia: Gimnasia y Tiro, Central Norte y Juventud Antoniana. También tuvo un paso por Colombia y otro por Francia, precisamente en el París Saint Germain, donde coincidió nada menos que con Michel Platini.Mientras se las rebuscaba como remisero en su querida Salta, lo sorprendió un tumor cerebral por el que iba a ser operado hoy. Pero una neumonía agravó el cuadro y su vida dijo basta ayer. Tenía 55 años, el Coya.Su entrega y su buen pie no pasaron desapercibidos, pero hubo una jugada -en la que paradójicamente ni tocó la pelota- que lo catapultó a la fama eterna. A él, Diego Maradona le metió el primer caño "oficial". Fue en Juan Agustín García y Boyacá, el 20 de octubre de 1976, el día del debut del Pelusa.
En octubre de 2001, con motivo del 25° aniversario de aquel día, El Gráfico puso la foto que acompaña a este texto en su tapa y realizó un informe especial recordando el suceso.Desde Salta, Cabrera repasaba por aquel entonces: "Claro que es un orgullo. Si me lo hacía Ruggeri hubiese sido distinto, pero me lo hizo Diego. Yo no fui tan malo como futbolista, pero sé que pasé a la historia por ese caño".Al mejor estilo Maradona, su "primera víctima" también recordaba a la perfección la maniobra: "Yo jugaba de ocho, así que estaba sobre la derecha. Lo fui a apretar pero no me dio tiempo a nada. Me tiró el caño y cuando me quise dar vuelta ya se había escapado"...