Fútbol europeo

Qué dice el protocolo de la UEFA para combatir el racismo en el fútbol

El incidente entre Vinícius y Gianluca Prestianni activó el mismo en el partido de la Champions League.

Por Silvio Maverino ·

17 de febrero de 2026

En el Estádio da Luz, el Real Madrid se impuso 1-0 al Benfica en el inicio de los playoffs de la Champions League. Sin embargo, la conquista pasó a un segundo plano luego de que Vinícius acusara al argentino Gianluca Prestianni por un insulto racista.

Segundos después de su golazo, el delantero brasileño generó controversia con sus rivales debido a un festejo con baile. Esto fue tomado como una provocación de parte del Benfica, en especial del capitán Nicolás Otamendi, quien tuvo un entredicho.

Luego de algunos minutos de protestas y reproches de ambos bandos, Vinícius acusó a Gianluca Prestianni de haberle dicho "mono", según le confesó al árbitro del partido. 

Automáticamente, el francés Francois Letexier hizo el denominado “gesto de incidente racista”, que consiste en cruzar las manos a la altura de la muñeca y que tiene por objetivo empoderar a futbolistas, cuerpos técnicos y equipos arbitrales para que puedan plantar cara al racismo.

Este incidente activó el riguroso Plan de Acción de Diez Puntos de la UEFA. Este protocolo es la base para que las asociaciones y clubes enfrenten cualquier expresión de prejuicio racial en el fútbol europeo.

Los pilares del reglamento contra la discriminación

El protocolo de la UEFA exige un compromiso absoluto de los clubes para erradicar estas conductas. Entre las medidas fundamentales se encuentran:

Tolerancia cero y sanciones directas Los clubes deben emitir una declaración oficial dejando claro que no tolerarán el racismo. Esta normativa exige aplicar medidas disciplinarias contra los jugadores que participen en abusos raciales, lo que pone el foco sobre la conducta de los protagonistas en el campo.

Control del estadio y mensajes públicos Es obligatorio realizar anuncios por megafonía que condenen los cánticos racistas durante los partidos. Además, los clubes deben garantizar que las políticas de exclusión sean visibles de forma permanente en sus instalaciones y retirar de manera urgente cualquier grafiti racista que aparezca en el recinto.

Responsabilidad de los aficionados El protocolo establece que los poseedores de abonos de temporada deben comprometerse a no participar en insultos racistas como condición para mantener su beneficio. Asimismo, se debe impedir la venta de cualquier tipo de literatura con contenido discriminatorio dentro y fuera del estadio.

Seguridad y cooperación comunitaria Se fomenta una estrategia común entre los stewards y la policía para gestionar incidentes de este tipo. Más allá de lo punitivo, la UEFA insta a los clubes a trabajar con escuelas y organizaciones locales para elevar la conciencia sobre la necesidad de eliminar la discriminación racial en todas sus formas.

El antecedente que cambió la historia: PSG vs. Istanbul Basaksehir

Lo ocurrido en Portugal trae a la memoria uno de los antecedentes más impactantes en la historia de la competición. El 8 de diciembre de 2020, el partido entre Paris Saint-Germain e Istanbul Basaksehir fue suspendido temporalmente luego de que ambos equipos abandonaran el campo en el minuto 23. Los jugadores tomaron esta medida drástica tras denunciar un comportamiento racista por parte del cuarto árbitro, Sebastian Coltescu, hacia el segundo entrenador del equipo turco, Pierre Webo.

Aquel incidente se desató cuando Coltescu, al pedir la expulsión de Webo, lo identificó de manera despectiva por su color de piel. Ante la negativa del equipo visitante de regresar al terreno de juego, la UEFA debió reanudar el encuentro al día siguiente con un cuerpo arbitral diferente. Este hecho marcó un punto de inflexión en la lucha contra la discriminación, demostrando que los jugadores están dispuestos a frenar la competencia ante cualquier acto de odio.

FOTO DE PORTADA: AFP