Fútbol europeo

Inglaterra hizo historia con una inédita formación y venció a la República Checa

El conjunto dirigido por Thomas Tuchel logró su primer triunfo en el torneo gracias a una sólida actuación en Praga

Por Redacción EG ·

29 de septiembre de 2026

La selección de Inglaterra dejó atrás una presentación opaca y consiguió un valioso triunfo por 2-0 frente a la República Checa en Praga, en un encuentro correspondiente a la fase de grupos del certamen. Más allá del resultado y de los goles firmados por Anthony Gordon y Harry Kane, el gran hito de la jornada estuvo en la pizarra: por primera vez en un partido de carácter oficial, la alineación inicial contó con cinco futbolistas que se desempeñan en clubes de fuera de las islas británicas, una cifra sin precedentes para el combinado de los tres leones.

El combinado nacional británico, bajo la dirección táctica de Thomas Tuchel, alineó desde el arranque a Harry Kane (Bayern Múnich, Alemania), Trevoh Chalobah (Como, Italia), Anthony Gordon (Barcelona, España), Jude Bellingham (Real Madrid, España) y Trent Alexander-Arnold (Real Madrid, España). Esta marcada presencia internacional reconfiguró el perfil tradicional del equipo y evidenció una apertura hacia nuevas ligas continentales, consolidando un proceso de renovación en la estructura competitiva.

El desarrollo del juego no fue sencillo para los visitantes. Durante los compases iniciales, el elenco local expuso las evidentes debilidades defensivas de los británicos y estuvo muy cerca de abrir el marcador mediante una jugada de Pavel Sulc, además de un remate de Morgan Rogers que se estrelló contra el poste. Sin embargo, el rumbo del duelo se modificó drásticamente en el minuto 25, cuando Pavel Sulc vio la tarjeta roja directa tras una dura entrada sobre Elliot Anderson. La intervención del VAR resultó fundamental para enmendar la decisión original del juez principal y expulsar al volante checo, condicionando el resto de las acciones para los dirigidos por Santi Denia.

A pesar de contar con superioridad numérica durante más de una hora, la producción ofensiva de los ingleses careció de fluidez en la primera mitad. La única vía constante de desequilibrio provino de los botines de Anthony Gordon, quien asumió la responsabilidad de romper líneas ante un bloque checo que supo sostener el orden defensivo. En los instantes previos al descanso, el propio Harry Kane probó suerte con un disparo desde la frontal que exigió una magnífica intervención del guardameta Matej Kovar, evitando la caída de su arco.

El quiebre definitivo del marcador se materializó apenas comenzó el complemento. En una jugada iniciada por la presión de Trent Alexander-Arnold, el lateral interceptó un balón en campo rival y ejecutó un centro perfecto al área para la llegada de Anthony Gordon, quien rompió la paridad con un remate certero. Este tanto no solo premió la constancia del extremo, sino que también derrumbó la resistencia de un conjunto checo que comenzó a conceder espacios en su intento por buscar la igualdad.

Con el terreno más despejado, la superioridad de los británicos se tradujo en numerosas ocasiones de peligro. Lewis Hall y el propio Harry Kane dispusieron de oportunidades claras para ampliar la diferencia, encontrándose nuevamente con los postes y con las oportunas respuestas de Kovar bajo los tres palos.

Finalmente, sobre el tramo final del compromiso, apareció el histórico goleador Harry Kane para sentenciar la historia. Dentro del área, el delantero aprovechó un balón suelto que no logró controlar Lewis Hall y sacó un potente disparo cruzado que decretó el 2-0 definitivo. Con esta conquista, el capitán estiró su impresionante registro personal a 87 goles en 123 presentaciones oficiales con la camiseta nacional.