Paso firme y goleada inaugural: El Bayern Múnich aplastó al Bodo/Glimt y extendió un invicto récord
El conjunto alemán arrancó su camino continental con una contundente victoria por 5-0 frente al elenco noruego.
La fascinante tradición del Bayern Múnich en las jornadas inaugurales de la Champions League continúa más viva que nunca. La maquinaria comandada por Vincent Kompany pisó el acelerador desde el silbato inicial en su intento por consagrarse nuevamente en el Viejo Continente, aunque la resistencia del Bodo Glimt se mantuvo firme durante la primera mitad. El elenco escandinavo, dirigido por Kjetil Knutsen y reconocido por dar sorpresas ante gigantes en pasadas ediciones, logró sostener el cero gracias a la labor de su defensa y a pesar de la baja por lesión de su arquero titular, el ruso Nikita Khaikin.
Sin embargo, el panorama cambió drásticamente tras el descanso con el ingreso del guardameta suplente Julian Lund. El gigante teutón, que ya había merodeado el tanto antes del descanso con un remate en el poste de Joshua Kimmich y una intervención salvadora ante Jamal Musiala, desató un auténtico recital ofensivo en el complemento.
La apertura del marcador llegó de inmediato en la segunda mitad mediante una definición de Jamal Musiala, mientras que el segundo tanto se concretó cuando Harry Kane conectó de cabeza un centro enviado por Michael Olise en una falta lateral. A partir de ese momento, el desarrollo del juego se volcó por completo a favor del local ante un rival que bajó los brazos.
El tercer tanto se produjo gracias a un potente disparo desde fuera del área de Alphonso Davies tras el rechace de un tiro de esquina, dejando sin opciones a Lund. El cierre estuvo protagonizado por Michael Olise, quien selló la goleada con un brillante doblete a través de remates lejanos que redondearon el aplastamiento germano.
Más allá del estreno arrollador, el éxito en el Allianz Arena profundizó una racha histórica que se extiende desde septiembre de 2003, cuando el equipo alemán debió extremarse para superar por 2-1 al Celtic de Glasgow con tantos agónicos de Roy Makaay. Aquella dinámica positiva nació como respuesta inmediata a una dolorosa caída sufrida un año antes ante el Deportivo de La Coruña, jornada en la que el propio delantero neerlandés firmó un triplete para sentenciar el 3-2 en contra, un traspié que derivó en la única eliminación del club en fase de grupos a lo largo de su historia. Desde entonces, cada inicio triunfal garantizó también la posterior clasificación del equipo a las fases de eliminación directa.
Con este nuevo triunfo, el historial de presentaciones en la competición registra un total de 23 victorias consecutivas en partidos inaugurales, un dominio absoluto en el que figuran víctimas de primer nivel internacional como la AS Roma, el Benfica, el Manchester United, el Inter de Milán, el FC Barcelona y el Atlético de Madrid. Además, la fortaleza del gigante bávaro como local en esta instancia del torneo alcanza proporciones imponentes, ya que acumula 39 partidos sin conocer la derrota en el Allianz Arena durante la fase inicial, una seguidilla que incluye 37 triunfos y apenas dos empates desde diciembre de 2013.






































