Conmebol Libertadores

Se vino el estallido y a Peñarol se le complicó dormir en Buenos Aires

Un arsenal de pirotecnia para dificultarles el descanso antes del duelo con Racing.

Por Redacción EG ·

19 de agosto de 2025

LA COPA LIBERTADORES tiene ese no sé qué, que incluye chicanas y maniobras para "dificultarles" las cosas a los rivales que llegan desde el exterior. En el menú de trucos un tanto reñidos con las buenas costumbres figura la detonación masiva de fuegos artificiales en las cercanías de las concentraciones de los planteles y en horarios de madrugada para impedirles el descanso.

Otro capítulo de ese accionar se vivió en la noche previa al la revancha de los octavos de final de la Copa Libertadores entre Racing y Peñarol, a disputarse este martes en el Cilindro de Avellaneda y al que los uruguayos llegan con ventaja por el 1-0 obtenido en Montevideo.

La delegación Carbonera arribó el domingo a Buenos Aires y se alojó en un hotel cercano a la zona de Hudson, el Sheraton Buenos Aires Greenville Polo & Resort. En sus ceranías se detonaron en la madrugada del martes innumerables bombas de estruendo a lo largo de varios minutos con el fin de alterar la paz de la delegación.

Finalmente retornó la calma y todo quedó en una anécdota que alimentará el frondoso folclore de triquiñuelas coperas.