La cruda confesión de Michael Jordan a 22 años de su retiro y el tiro más difícil de su vida
El mejor basquetbolista de todos los tiempos rompió el silencio y dio detalles sobre su vida alejado del deporte que lo vio brillar durante fines de los 80's y los 90's.

MICHAEL JORDAN es uno de los mejores deportistas de la historia. Admirado por todos, hizo de la NBA una liga global y de su marca un negocio multimillonario.
Sin embargo, jamás pudo superar el retiro, el hecho de ponerse los shorts y salir a competir con fiereza contra los rivales de turno.
El legendario escolta de Chicago Bulls expresó que "amo el baloncesto como no te lo creerías. Para ser sincero, ojalá pudiera tomar una pastilla mágica, ponerme pantalones cortos, ir fuera y jugar a baloncesto hoy, porque es lo que soy. Ese tipo de competición, ese tipo de competitividad es lo que me hace vivir".
"Extraño ese aspecto de jugar al baloncesto, de poder desafiarme a mí mismo contra lo que la gente ve como gran baloncesto. Pero para mí es mejor estar aquí sentado hablando contigo en lugar de romperme el tendón de Aquiles y estar en una silla de ruedas durante tiempo", agregó el ex jugador de 62 años en una entrevista con la NBC.
Tras ganar 6 anillos (en seis finales disputadas) con los Bulls de Chicago, sus últimos años como profesional los vivió en Washington hasta su retiro definitvo en 2003.
La vida familiar y el tiro más difícil de su vida
Alejado de las canchas y con escasas apariciones en torno al mundo del básquetbol, Jordan reflexionó sobre el tiempo libre: "Cuando estás en la cima de tu carrera, nunca sabes realmente cuánto tiempo no tienes para dedicarle a tu familia. Ahora tengo tiempo para hacerlo. El activo más valioso que tengo es el tiempo. Probablemente por eso no me ves lo suficiente, porque ese tiempo lo intento pasar con mi familia y haciendo cosas que me he estado perdiendo durante mucho tiempo".
En ese sentido, reconoció que el tiro más difícil de su vida no fue en una cancha de básquet profesional. "Estaba en la Ryder Cup y alquilé una casa. El propietario vino a hacer fotos y a ver a sus nietos, yo lo recibí y le di las gracias por permitirme quedarme en la casa. Él tenía una cancha de básquet. Me dijo: ‘Quiero que lances un tiro libre’. Le dije: ‘¿En serio?’. Así que cuando me acerqué para lanzar el tiro libre, fue el momento en el que más nervioso he estado en años".
Jordan explicó por qué ese tiro fue tan importante para él: "La razón es que esos chicos escucharon las historias de sus padres sobre lo que hice hace 30 años. Así que la expectativa es de hace 30 años y no he vuelto a tocar un balón de baloncesto".
Las imágenes hablan por sí solas. Su historia sobre el tiro más difícil fue 100 por ciento verídica.






































