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¡Nole histórico! Djokovic superó a Nadal y estableció un récord de 32 victorias seguidas desde el inicio en un mismo torneo

El tenista serbio venció a Alexander Zverev en Pekín y dejó atrás la histórica marca que compartía con el español en el inicio de un torneo dentro de la Era Abierta.

Por Silvio Maverino ·

04 de octubre de 2026

La pista dura del estadio central Diamond fue testigo de una auténtica batalla tenística que requirió de dos horas y treinta y cinco minutos de máxima intensidad. El experimentado Novak Djokovic, situado en el puesto número 11 del ranking mundial y sexto preclasificado del certamen, logró revertir un desarrollo sumamente adverso para imponerse ante el alemán Alexander Zverev, segundo favorito y reciente campeón de Roland Garros y del Abierto de Estados Unidos.

Tras ceder el parcial inicial por 4-6, el balcánico supo reacomodar su estrategia, ajustó los errores no forzados y se adueñó de los dos sets siguientes con idénticos marcadores de 6-4, sellando así su pasaje a las semifinales del tradicional torneo asiático al que regresa once años después de su última presentación.

Más allá del valor intrínseco de meterse entre los cuatro mejores del campeonato, la jornada quedó grabada a fuego en los libros de estadísticas del deporte blanco. Con este éxito, el campeón de veinticuatro torneos de Grand Slam llegó a las 32 victorias consecutivas sin conocer la derrota en Pekín, superando de esta manera la marca de 31 triunfos iniciales que compartía en solitario con el español Rafael Nadal en Roland Garros como el mejor arranque histórico de un singlista masculino en un mismo torneo dentro de la Era Abierta.

Completando este selecto listado de arranques perfectos tras debutar en un certamen figuran el estadounidense John McEnroe con 23 festejos en Milán y 22 en Sydney, además del sueco Mats Wilander con 23 alegrías en Barcelona; un registro que en el circuito femenino encuentra una línea superior únicamente en los 34 triunfos sin caídas firmados por Monica Seles en el Abierto de Australia.

Lejos de conformarse con el hito estadístico o de tomarse la travesía asiática como una mera gira vacacional tras once años de ausencia en el gigante asiático, el tenista de 39 años dejó en claro que su competitividad permanece intacta. En declaraciones brindadas a la prensa durante su estadía, el propio protagonista despejó cualquier duda sobre sus aspiraciones actuales al manifestar públicamente que su presencia en el circuito responde a una ambición inquebrantable de gloria deportiva: "Juego un torneo profesional porque también quiero ganar". Con la motivación a flor de piel y el trofeo de campeón en la mira —un título que ya conquistó en seis oportunidades anteriores—, el veterano balcánico aguarda ahora por su próximo escollo en busca de prolongar un invicto que ya es leyenda viva del tenis internacional.