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Pasaporte y Gol: el legado de los argentinos en otras selecciones, de Di Stéfano a Retegui y Berterame

Jugadores nacidos en estas tierras que, por raíces, oportunidad o reglamentación, decidieron representar a otra nación.

Por Silvio Maverino ·

15 de octubre de 2025

La reciente fecha internacional en Europa y América ha vuelto a poner en relieve un fenómeno histórico en el fútbol: el talento argentino que florece bajo otras banderas.

Los goles de Mateo Retegui en las eliminatorias europeas con Italia, y el estreno goleador de Germán Berterame con México, son solo los capítulos más recientes de una saga que se remonta a los albores del siglo XX.

Retegui y Berterame, el presente goleador

En las últimas jornadas de la eliminatoria europea, Mateo Retegui ha seguido consolidándose como una pieza clave para la selección de Italia.

Su capacidad goleadora le ha permitido superar la marca de leyendas como Francesco Totti, Antonio Cassano y Lorenzo Insigne en la tabla de artilleros de la Azzurra. Con 24 partidos y 11 goles, Retegui no solo se ha convertido en una fija para el equipo, sino que también ha revivido la tradición de los argentinos 'oriundi' que triunfan en la península.

Al otro lado del Atlántico, la novedad ha sido el primer grito de gol de Germán Berterame con la selección de México. En el reciente empate 1-1 ante Ecuador, Berterame anotó su primer tanto en su quinto partido con el Tri, uniéndose a la lista de argentinos que han adoptado la camiseta mexicana.

Los pioneros en Europa: Italia y España

La historia de los argentinos en otras selecciones comenzó a principios del siglo XX, inicialmente con jugadores que nacieron en el país de forma circunstancial. El primero en dejar una marca fue Julio Libonatti, quien tras ser campeón sudamericano con Argentina, disputó los Juegos Olímpicos de Ámsterdam 1928 para Italia.

El Mundial de 1934 fue el escenario de la primera gran diáspora. Cuatro argentinos se consagraron campeones con la Azzurra: Luis Monti (quien había sido finalista con Argentina en 1930), Raimundo Orsi, Enrique Guaita y Atilio De María. Más recientemente, en 2006, Mauro Camoranesi levantó la Copa del Mundo con Italia, país que ha convocado a más de 30 argentinos en total, incluyendo a Rinaldo Martino, Eduardo Ricagni, Humberto Rosa, Miguel Montuori, Oscar Massei, Bruno Pesaola, Francisco Loiacono, Antonio Valentín Angelillo, Enrique Omar Sivori, Humberto Maschio, Paolo Hernán Dellafiore, Fernando Forestieri, Leandro Antonio Martínez, Cristian Ledesma, Fabio Claveria Roldan, Jonathan Ferrante, Cristian Battocchio, Pablo Daniel Osvaldo, José Agustín Mauri, Ezequiel Schelotto, Gabriel Paletta y Franco Vázquez. También, Eugenio Mosso, Emilio Badini y Felice Romano fueron parte de esos pioneros.

España, por su parte, tuvo en Alfredo Di Stéfano a su caso más emblemático. Di Stéfano, campeón sudamericano con Argentina en 1947, se convirtió en leyenda del Real Madrid y luego jugó para la Roja, una posibilidad que las reglas de la FIFA permitían en esa época.

En España también destacaron Eduardo Arbide, Juan Errazquín, Emilio Sagi Liñan, Héctor Rial, José Eulogio Garate, Juan Carlos Touriño, Oscar Rubén Valdez, Roberto Martínez, Rubén Cano, Juan Carlos Heredia, Juan Pizzi, Mariano Pernía y el juvenil Matías Nahuel Leiva.

Francia también contó con figuras nacidas en Argentina, como los hermanos Paul Romano y Félix Romano, André Chardar, Miguel Ángel Lauri, el legendario entrenador Helenio Herrera, además de Ángel Rambert, Néstor Combín, Héctor De Bourgoing y el juvenil Neal Maupay. Otros argentinos en el viejo continente incluyen a David Depetris en Eslovaquia, Cristian Torres en Letonia, Esteban Saveljich en Montenegro y Néstor Subiat y Lucas Blondel en Suiza.

Sudamérica y el resto del Mundo

En Sudamérica, la historia se tiñe de épica y rivalidad. Bolivia, con 33 convocados, es el segundo país con más argentinos, todos a su selección mayor.

Figuras como Raúl Fernández, Antonio Greco, Roberto Capparrelli (goleador en el Sudamericano de Clubes de 1947), Ramón Guillermo Santos, Vicente Moreno, Luis Aguilera, Mario Di Meglio, Roberto Cainzo, Eulogio Vargas, Eduardo Espinoza, Juan Américo Díaz (autor de un gol histórico a Argentina en La Paz), Juan Farías, Raúl Álvarez, Mario Rojas, Julio Díaz, Luis Liendo, Luis Bastida, Horacio Awad, René Taritolay, Ricardo De Angelis, Emilio Ludueña, Miguel Ángel Bengolea, Ricardo Fontana, Juan Carlos Sánchez, Carlos Trucco (mundialista en 1994), Luis Cristaldo (también mundialista), Miguel Ángel Vacaflor, Luis Suárez, Gustavo Quinteros, Fernando Ochoaizpur, Sergio Rogelio Castillo, Leonardo Fernández y Gerardo Cesar Yacerotte dejaron su huella en el altiplano.

Paraguay, con 12, llevó a tres argentinos a Mundiales: Roberto Acuña, Ricardo Ismael Rojas y Daniel Sanabria. La lista guaraní incluye también a Adolfo Lazzarini, Jorge Amado Nunes, Jonathan Santana, Sergio Aquino, Néstor Ortigoza, Lucas Barrios, Gastón Giménez, Andrés Cubas y Alejandro Romero Gamarra.

Perú contó con Ramón Quiroga (mundialista en 1978 y 1982), Oscar Ibáñez, Gustavo Tempone, Humberto Horacio Ballesteros, Juan Carlos Zubczuk y Horacio Calcaterra.

En Ecuador brillaron Jorge Larraz, Carlos Alberto Raffo, Ángel Liciardi, Pedro Latino, Ariel Graziani, Carlos Alberto Juárez, Cristian Adrián Gómez, Marcelo Elizaga, Javier Klimowicz, Norberto Araujo, Matías Oyola y el mundialista Hernán Galindez.

Uruguay tuvo a Marcelino Pérez, Atilio García, Alfredo Mañay, Juan Eduardo Hohberg, Juan José Rodríguez, Gustavo Matosas y al arquero Néstor Fernando Muslera.

En Chile, jugaron Salvador Nocetti, Eduardo De Saa, Florencio Barrera, Rodolfo Almeida, Ernesto Álvarez, Jorge Américo Spadaletti, Oscar Fabbiáni, Daniel Morón, Sergio Bernabé Vargas, Daniel Fernando Pérez, Javier Di Gregorio, Gustavo Canales, Pablo Hernández, Matías Fernández, Gabriel Arias y Matías Catalán.

Colombia tuvo a Hugo Londero, Raúl Navarro, Jorge Ramón Cáceres, Luis Gerónimo López y Jorge Abraham Amado, además de la controvertida participación de Alfredo Di Stefano en la época de la liga no reconocida. Venezuela se nutrió de Raúl Jorge Stanich, Ramón Echenausi, Juan José Scarpeccio, Miguel Echenuasi y Héctor Bidoglio.

Otros casos notables se encuentran en CONCACAF y Asia. En Estados Unidos jugaron Efraín Chacurian, Iván Borodiak, Miguel Malizewski, Daniel Califano, Ángelo Di Bernardo, Pablo Di Bernardo y el mundialista Pablo Mastroeni.

En México, además de Berterame y Franco, jugaron Antonio Battaglia, Alfredo Costa, Marcos Aurelio Di Paulo, Carlos Lara, Gabriel Caballero, Matías Vicente Vuoso, Lucas Ayala, Damián Álvarez y Christian Giménez y su hijo Santiago. Costa Rica tuvo a Pablo Gabas.

En Asia, Israel contó con Daniel Brailovsky, Osvaldo Fabián Grinberg, Guillermo Israelevich y Roberto Colautti. Japón tuvo a Sergio Escudero.

Finalmente, Palestina tuvo a Pablo Abdala, Alejandro Naif, Daniel Kabir Mustafa y Carlos Salom. Los casos menos habituales se dieron en El Salvador con Emiliano Pedrozo y Tomas Granitto, y San Marino con Gabriel Rossini y Danilo Rinaldi.

La historia de jugadores de Argentina que han vestido otra camiseta, incluye aquellos que lo hicieron en selecciones juveniles como Hernán Espindola en Australia, Manuel Aparicio en Canadá, Daniel Doherr Perez en Guatemala, Guillermo Israelevich en Israel, José Agustín Mauri en Italia, o en selecciones con historia incompleta como Gabriel Rossini en San Marino, demuestran la inmensa producción de futbolistas que ha dado el país y la complejidad de las identidades futbolísticas en un mundo globalizado.

Esta práctica histórica ha conocido recientemente su capítulo más polémico y sancionatorio en Asia: el caso de la selección de Malasia. El equipo asiático convocó a tres futbolistas argentinos, Imanol Machuca (de Vélez), Facundo Garcés (ex Colón, actualmente en Alavés de España) y el delantero Rodrigo Holgado (del América de Cali), para disputar un compromiso contra Vietnam por las instancias que llevan a la Copa Asiática 2027. La Asociación de Fútbol de Malasia (FAM) presentó documentación para su elegibilidad, pero la FIFA intervino y determinó una sanción de un año.

El ente rector del fútbol mundial comprobó que la documentación que certificaba las raíces malayas de los jugadores era falsa. Se presentó un certificado de nacimiento de la abuela de Imanol Machuca en Penang (Malasia), cuando en realidad había nacido en Roldán, Santa Fe.

Para Facundo Garcés, se indicó que su abuelo había nacido en Penang, siendo que su nacimiento se registró en Villa María, Santa Fe. Finalmente, para Rodrigo Holgado, cuya abuela supuestamente era malaya, se verificó que el nacimiento había sido en Caseros, Provincia de Buenos Aires. La FIFA, al confirmar la falsificación de los documentos y multar a la Federación Malaya por su falta de diligencia, suspendió a los tres futbolistas por doce meses de toda actividad, castigo que se extiende hasta el 26 de septiembre del año próximo.

FOTO DE PORTADA: EDICIÓN MATÍAS DI JULIO

COLABORACIÓN: ARCHIVO AXEM