Cuántos arqueros atajaron cuatro penales consecutivos
Edoardo Motta marcó un hito histórico en Lazio al igualar una cifra estadística que, en el fútbol argentino, tuvo a Leandro Brey como su último exponente durante el año 2024.

La Lazio de Maurizio Sarri se transformó este miércoles en el segundo finalista de la Coppa Italia tras una definición que quedará en los libros de historia. El conjunto romano eliminó a la Atalanta desde los doce pasos (1-2), luego de haber igualado 1-1 en el trámite del partido de vuelta. La gran figura de la jornada fue Edoardo Motta, quien alcanzó la categoría de héroe al contener cuatro ejecuciones consecutivas durante la tanda definitiva.
Con esta clasificación, el equipo de la capital ya tiene el foco puesto en el duelo del próximo 13 de mayo, donde se verá las caras con el Inter de Milán. El conjunto Cristian Chivu aguardaba rival tras haber superado el martes al Como comandado por Cesc Fàbregas, configurando así una final de alto impacto para el cierre de la temporada italiana.
Este hito protagonizado por el portero italiano emuló la proeza lograda por Leandro Brey, quien en 2024 se consagró como el héroe absoluto de Boca Juniors en la Copa Argentina. En aquella recordada serie de cuartos de final frente a Gimnasia y Esgrima La Plata, el guardameta surgido en Los Andes deslumbró al fútbol mundial al contener cuatro disparos de manera consecutiva tras el empate en el tiempo reglamentario.
Pese a no poder desviar el primer envío de Pablo de Blasis, Brey se transformó en una muralla infranqueable al rechazar los remates de Rodrigo Castillo, Franco Troyansky, Leonardo Morales y David Salazar. Aquella actuación lo ubicó en un pedestal estadístico poco habitual para la posición.
Es importante señalar que, dentro del marco de los torneos argentinos, existen otros dos registros de guardametas que alcanzaron la cifra de cuatro atajadas en una misma definición, aunque sin la particularidad de que fueran sucesivas. El primer antecedente histórico lo protagonizó Marcos Fasanella, de Excursionistas, durante la edición 2011-2012 ante Argentino de Merlo. El segundo caso pertenece a Ramiro Macagno, quien igualó dicha marca en la victoria de Platense sobre Godoy Cruz por la semifinal de la Copa de la Liga 2023.
Para encontrar el origen de estos hitos en la máxima categoría del fútbol argentino, es necesario remontarse al 7 de junio de 1989. Aquella jornada marcó un precedente fundacional cuando Gustavo Adolfo Moriconi, custodiando el arco de Gimnasia y Esgrima La Plata, protagonizó una actuación sin paralelos al detener los cuatro remates ejecutados por Estudiantes en el clásico platense.
El derbi, correspondiente al Campeonato 1988-1989, había concluido con una igualdad 1-1, lo que derivó en una definición desde los doce pasos para otorgar un punto adicional, tal como dictaba el reglamento de esa temporada. En dicha instancia, Moriconi se erigió como una figura inexpugnable al desviar de forma sucesiva los disparos de Mariano Dalla Libera, Carlos Ponce, Máximo Nardoni y Roberto Trotta.
Este desempeño quedó grabado como el primer gran antecedente de un guardameta logrando cuatro atajadas en una misma serie dentro de la primera división nacional. Aquella gesta del siglo pasado hoy recobra vigencia ante la irrupción de nombres como Motta y Brey, quienes mantienen vivo el arte de agigantarse bajo los tres palos en situaciones límite.

El caso que impactó en el Mundial de Clubes
Luego de igualar 1 a 1 en los 120 minutos reglamentarios, PSGvenció 2 a 1 en la definición desde el punto de penal a Flamengo de Brasil y de esta manera se consagró campeón de la Copa Intercontinental por primera vez en su historia.
La gran figura del partido fue Matvéi Safónoval detener cuatro penales consecutivos. El arquero ruso atravesaba su segunda temporada en el elenco de Luis Enrique. Surgido de las divisiones inferiores del Krasnodar de su país natal, llegó al club francés para la temporada 2024/25, en la que fue suplente de Gianluigi Donnarumma y tuvo poco rodaje a lo largo del año.
Categoría 1999, Safonov hizo su debut como profesional en la temporada 2017/18, pero recién en el curso 2019/20 consiguió hacerse con el puesto. Desde que se afianzó, no salió más del arco y es por eso que se ganó un lugar en la convocatoria para la Selección de Rusia, con la que juega desde 2021.
En el plano internacional, otra gesta emblemática de un guardameta tuvo lugar el 7 de mayo de 1986, durante la final de la Copa de Campeones de Europa (actual Champions League). En el Estadio Ramón Sánchez Pizjuán de Sevilla, el Steaua de Bucarest y el Barcelona se disputaron el trono europeo en una definición que consagraría para siempre a Helmut Duckadam.
Tras un empate sin goles en el tiempo reglamentario, el portero rumano se convirtió en el "Héroe de Sevilla" al establecer un récord asombroso: detuvo los cuatro penales ejecutados por el conjunto blaugrana. Sus víctimas en aquella tanda fueron José Ramón Alexanko, Ángel Pedraza, Pichi Alonso y Marcos Alonso Peña, una actuación perfecta que le otorgó el título al equipo rumano.
Sin embargo, el destino de Duckadam tras alcanzar la gloria fue sumamente amargo. Poco después de su hazaña, debió retirarse del fútbol profesional por tres años a causa de una grave trombosis en su brazo derecho. Años más tarde, debido a severos problemas económicos, el histórico portero se vio obligado a vender los guantes con los que había logrado aquella mítica marca mundial, dejando una de las historias más agridulces en la trayectoria de los grandes campeones del mundo.
En el marco de la Copa de Alemania, el fútbol europeo fue testigo de una exhibición de reflejos inigualable el 7 de abril de 1992. Durante la semifinal del certamen, el portero Uwe Kamps se erigió como la figura indiscutida del encuentro al detener cuatro remates consecutivos en la definición por penales, permitiendo que su equipo, el Borussia Mönchengladbach, eliminara al Bayer Leverkusen.
Tras la igualdad en el tiempo reglamentario, la tanda desde los doce pasos terminó con un inusual marcador de 2-0 debido a la imponente presencia de Kamps bajo los tres palos. El guardameta logró frustrar de manera sucesiva los intentos de Jorginho, Heiko Herrlich, Ioan Lupescu y Martin Kree, asegurando así el pase de su equipo a la gran final.
Esta actuación de Uwe Kamps permanece en la memoria del fútbol alemán como una de las intervenciones individuales más determinantes en la historia de la competición, sumándose al selecto grupo de porteros que han logrado la perfección total al anular cada uno de los disparos del conjunto rival en una serie decisiva.
Uno de los antecedentes más recientes y sorprendentes en el fútbol regional de Brasil ocurrió el 31 de julio de 2023, durante los cuartos de final de la Serie Gauchão. En aquella jornada, el Monsoon logró avanzar de ronda tras imponerse 4-3 ante Pelotas, gracias a una actuación consagratoria de su guardameta, Gabriel.
El portero brasileño se convirtió en el héroe absoluto de la definición al detener cuatro penales. Su hazaña tuvo una particularidad notable en el orden de las ejecuciones: Gabriel contuvo los últimos dos disparos de la serie regular de cinco, manteniendo a su equipo con vida, y posteriormente atajó los primeros dos remates de la instancia de "mata-mata" (muerte súbita).
Con esta intervención decisiva, Gabriel no solo aseguró la clasificación del Monsoon, sino que inscribió su nombre en la lista de los pocos especialistas capaces de frustrar cuatro intentos en una misma definición, demostrando una enorme fortaleza mental en los momentos de mayor presión.
El fútbol formativo de Brasil también ha sido escenario de proezas bajo los tres palos, destacando lo ocurrido el 24 de octubre de 2023. En el marco de la vuelta de las semifinales del Paulistão Sub 17, el Corinthians logró su clasificación a la final tras superar al Red Bull Bragantino en una definición por penales que tuvo como protagonista exclusivo al joven portero Matheus Correa.
En el predio de la Fazendinha, la actuación de Correa rozó la perfección absoluta al detener cuatro remates de manera consecutiva. Gracias a esta muralla defensiva en la tanda decisiva, el "Timao" pudo asegurar su boleto a la siguiente instancia, consolidando a su guardameta como una de las grandes promesas en la especialidad de los doce pasos.
OTROS CASOS RECORDADOS DE CUATRO O MÁS PENALES ATAJADOS
En la historia de la Copa Libertadores, una de las intervenciones más memorables para el fútbol argentino ocurrió el 30 de abril de 1998. Durante el encuentro de vuelta por los octavos de final, el arquero de Colón de Santa Fe, José Pablo Burtovoy, se convirtió en la figura absoluta de la noche al eliminar al histórico Olimpia de Paraguay en su propio estadio.
La actuación de Burtovoy en la definición por penales fue sencillamente soberbia, logrando contener cuatro de los cinco remates que le ejecutaron. Su dominio comenzó de forma arrolladora al detener los disparos de Félix Torres, Luis Alberto Monzón y Carlos Paredes, frustrando los primeros tres intentos del conjunto paraguayo. Finalmente, para sellar la clasificación "sabalera", Burtovoy volvió a lucirse al atajar el quinto penal de la serie, ejecutado por Gabriel González.
Esta hazaña no solo permitió que Colón avanzara a los cuartos de final en su primera participación en el torneo continental, sino que situó a Burtovoy en el selecto grupo de porteros que han logrado atajar cuatro penales en una misma tanda en competencias internacionales de alto prestigio. Aquella noche en Asunción quedó grabada como un hito de invulnerabilidad bajo los tres palos que aún hoy es recordado por los fanáticos del fútbol sudamericano.

El legendario portero colombiano René Higuita inscribió su nombre en la historia grande de la Copa Libertadores al protagonizar dos actuaciones asombrosas en definiciones por penales. En ambas ocasiones, el "Loco" logró la proeza de atajar cuatro disparos en una misma serie frente a Olimpia de Paraguay vistiendo la camiseta de Atlético Nacional, aunque con destinos finales diferentes para su equipo.
La gesta más recordada ocurrió el 31 de mayo de 1989, en la gran final del certamen continental. En aquella noche mágica en Bogotá, Higuita se convirtió en un gigante bajo los tres palos al contener cuatro ejecuciones del conjunto paraguayo, lo que permitió que el equipo de Medellín conquistara su primera corona y se transformara en el primer club colombiano campeón de América.
Lo curioso de este registro es que Higuita volvió a repetir la marca de cuatro penales atajados frente al mismo rival. El antecedente se dio en las semifinales de 1989, donde el portero demostró una vez más su asombrosa capacidad de intuición frente a los pateadores de Olimpia. Sin embargo, a pesar de su esfuerzo individual y de haber frustrado nuevamente cuatro remates, el Atlético Nacional no pudo avanzar en esa oportunidad y quedó a las puertas de la definición.
La Copa Sudamericana también cuenta con capítulos dorados escritos por especialistas desde los doce pasos, registrando dos casos históricos donde los porteros se convirtieron en murallas infranqueables al detener cuatro penales en una misma definición.
El primer gran antecedente en este certamen ocurrió en la edición de 2014, cuando el peruano Salomón Libman, defendiendo la camiseta de César Vallejo, protagonizó una noche inolvidable. En el duelo frente al Bahía de Brasil, Libman impuso su presencia bajo los tres palos al contener cuatro ejecuciones, permitiendo que el equipo peruano eliminara al conjunto brasileño y avanzara de ronda en el torneo continental.
Dos años más tarde, en la edición de 2016, el brasileño Danilo igualó esta impresionante marca mundial. En una serie sumamente cerrada frente a Independiente de Avellaneda, el arquero del Chapecoense se lució al frustrar cuatro remates del equipo argentino. Gracias a su extraordinaria capacidad de reacción, el conjunto de Chapecó se impuso 5-4 en la tanda, logrando una clasificación histórica hacia los cuartos de final de un torneo que terminaría marcando la leyenda del club.
La historia de la Copa de Alemania fue testigo de una de las actuaciones más inverosímiles y completas que un portero haya registrado jamás. El 3 de marzo de 2020, el guardameta Daniel Batz se convirtió en leyenda absoluta al llevar al Saarbrucken, equipo que en ese entonces militaba en la cuarta categoría, a las semifinales del torneo tras eliminar al Fortuna Dusseldorf de la Bundesliga.
La proeza de Batz alcanzó una dimensión estratosférica al detener un total de cinco penales a lo largo del encuentro. El portero comenzó su exhibición de reflejos durante el tiempo reglamentario, donde logró contener un disparo que mantuvo a su equipo con vida. Posteriormente, una vez finalizado el partido en empate, la definición se trasladó a la tanda de penales, donde Batz volvió a ser el protagonista exclusivo al atajar otros cuatro remates.
El fútbol uruguayo también atesora una gesta imborrable en la que un arquero cerró por completo su portería en una final. En la definición del Torneo Integración 1993, el Club Atlético Cerro se consagró campeón tras vencer a Progreso en una tanda de penaltis que terminó 2-0.
El encuentro había finalizado con un empate 1-1 en el tiempo reglamentario, lo que obligó a decidir el título desde los doce pasos. En esa instancia, emergió la figura de Ruben "Pipa" Rodríguez, quien protagonizó una actuación memorable que quedó grabada en la historia de Cerro.
La actuación del arquero fue determinante para el resultado final, ya que logró atajar los cuatro penales ejecutados por los jugadores de Progreso. Su capacidad para frustrar cada intento rival permitió que su equipo se alzara con el trofeo sin recibir un solo gol en la serie definitiva.
Incluso en el ámbito de los encuentros de preparación, la mística de los doce pasos ha dejado registros asombrosos. Un ejemplo destacado ocurrió el 15 de enero de 2020, durante un torneo de verano disputado en el Estadio San Juan del Bicentenario. En aquella oportunidad, el experimentado portero Javier García, vistiendo la camiseta de Racing Club, se convirtió en la gran figura de la noche al detener cuatro penales frente al Athletico Paranaense.
Tras un entretenido empate 2-2 en el tiempo reglamentario, la definición se trasladó a la tanda de penaltis, donde García impuso su jerarquía para darle la victoria a la "Academia" por 5-4. El guardameta logró adivinar la intención y frustrar los disparos de futbolistas de gran trayectoria como Lucho González y Adriano, además de contener los remates de Cittadini y Breno.
La rica historia de Boca Juniors en cuanto a porteros especialistas en penales sumó un capítulo extraordinario mucho antes de las hazañas modernas. El 10 de enero de 1982, durante una gira asiática que el club de la Ribera realizaba por el continente, el arquero Carlos "la Pantera" Rodríguez protagonizó una proeza idéntica a la que realizaría décadas después Leandro Brey.
En aquel encuentro frente al Seiko de Hong Kong, la definición se estiró ante la paridad de los equipos, obligando a una tanda de penales extensa y dramática. En ese escenario, la "Pantera" Rodríguez sacó a relucir sus reflejos y potencia física para detener cuatro penales de un total de nueve ejecuciones que enfrentó.
La historia del fútbol amateur y las ligas regionales reserva capítulos de un dramatismo absoluto que, en ocasiones, superan cualquier registro del profesionalismo. Un caso verdaderamente extraordinario ocurrió en diciembre de 2010, en el marco de la Liga Regional de Fútbol del Sur, donde el portero Sebastián Quiligotti protagonizó una hazaña que desafía las estadísticas convencionales.
Defendiendo los colores de Sportivo Isla Verde, Quiligotti se convirtió en una leyenda regional durante una definición ante Boca de Camilo Aldao. En una tanda de penales que alcanzó niveles de tensión difíciles de igualar, el guardameta logró la increíble marca de detener seis disparos de manera consecutiva. Esta actuación fue el pilar fundamental para que su equipo prevaleciera en una serie maratónica que contó con un total de 16 ejecuciones y un registro insólito de 10 penales errados entre ambos conjuntos.
Lo logrado por Quiligotti supera la barrera de las cuatro paradas que hemos visto en figuras como Safónov o Duckadam, elevando la cifra a seis intervenciones directas para frustrar al rival. Su capacidad para mantener la concentración tras cada atajada fue determinante en una definición donde la presión parecía doblegar a todos los ejecutantes, menos al hombre bajo los tres palos.
FOTO DE PORTADA: AFP




































