La justicia de Francia congeló fondos a San Lorenzo por una millonaria demanda de Fydriszewski
El delantero reclama a la institución azulgrana por haberes atrasados, logrando que los tribunales de aquel país retengan parte de los ingresos generados por la transferencia del guardameta.
San Lorenzo afronta un nuevo frente judicial internacional a raíz de una medida cautelar impulsada por el atacante Francisco Fydriszewski, quien formalizó un requerimiento legal en territorio francés sobre la reciente transferencia del guardameta Orlando Gill al Lille. El reclamo inicial del deportista ascendía a 1.468.504,32 dólares, motivo por el cual la Justicia de aquel país resolvió avalar un embargo exclusivamente sobre el capital adeudado equivalente a 800.000 dólares, tasados en 690.240 euros.
El origen de este conflicto se remonta al 4 de diciembre de 2024, período en el cual la dirigencia encabezada por Marcelo Moretti rubricó un convenio con el jugador con el propósito de saldar pasivos pendientes por salarios e indemnizaciones que alcanzaban los 900.000 dólares. Dicho plan de pagos estipulaba una entrega inicial de 100.000 dólares seguida de dos desembolsos de 400.000 dólares cada uno; no obstante, el club únicamente cubrió el primer tramo y dejó impagos los 800.000 dólares restantes de capital.
Ante esta situación de incumplimiento, el delantero sumó a su presentación judicial sumas adicionales en concepto de intereses y una cláusula penal de 1.000 dólares por cada jornada de retraso, elevando su demanda total hasta superar los 1,4 millones de dólares. Pese a esto, el magistrado interviniente del Tribunal Judicial de Lille desestimó temporalmente los accesorios y limitó la traba de fondos al capital neto, un aspecto que aún deberá dirimirse en las instancias de fondo posteriores.
La ejecución del embargo impactó directamente sobre los dividendos de la operación del guardameta paraguayo, permitiendo que el club francés retuviera los 690.240 euros correspondientes a la cautelar, mientras que el Ciclón logró percibir el saldo restante de 1,2 millones de dólares de esa primera cuota. El paso del jugador por la entidad resultó efímero y con escasa trascendencia deportiva, ya que sumó apenas cuatro encuentros oficiales y 92 minutos en cancha, registrando su última participación frente a Godoy Cruz en un partido donde malogró una pena máxima.
Hacia fines de ese año, el deportista interrumpió sus prácticas cotidianas respaldado por Futbolistas Argentinos Agremiados debido a las reiteradas demoras económicas, lo que derivó posteriormente en una desvinculación pactada que no logró cumplimentarse en tiempo y forma, desencadenando este perjuicio patrimonial para la tesorería azulgrana.




































