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Descubriendo a Ricardo Alvarez

Por Alejandra Altamirano Halle · 02 de septiembre de 2010

Admirador de Zinedine Zidane, el mediocampista de Vélez sorprende con su polifuncionalidad.

Nota publicada en la edición agosto 2010 de la revista El Gráfico

 “VELEZ me dio un  montón de cosas y amo al club, lo voy queriendo cada día más”. “VELEZ me dio un montón de cosas y amo al club, lo voy queriendo cada día más”.

COMO ERA UN POCO vago para el estudio, se dedicó de lleno a lo que más le gustaba: jugar al fútbol. Ricky Alvarez iba a un colegio que quedaba a la vuelta de su casa en Paternal y, aunque no le costaba aprender, se sentaba atrás para copiarse. No había caso, el chico sólo quería ser futbolista. 
A los seis años, su mamá lo llevó a Caballito Juniors. Después pasó al Club Parque, parada de muchos jugadores de renombre que tuvieron destino de cracks. Luego recaló en las Infantiles de Boca con Ramón Maddoni y no siguió porque tuvo el mismo problema que Lionel Messi: no crecía. Su desarrollo lento le impedía jugar seguido y decidió abandonar el club. El jugador más prometedor que tiene el Fortín en estos momentos llegó al club en Octava. Lo probó Eduardo Pino Hernández, coordinador del fútbol infantil, y después de un par de prácticas decidió que se quedara. En uno de los entrenamientos del selectivo, Marcelo Herrera le pidió que tomara sus cosas y que se fuera a cambiar al vestuario de la Primera. A partir de ese momento, quedó en el plantel profesional. Debutó con Hugo Tocalli en 2008, frente a Independiente: la camiseta del debut está colgada en un cuadro en su casa. A la semana se lesionó el ligamento cruzado de la rodilla y lo tuvieron que operar. En su regreso, se desgarró y eso atrasó su explosión en la Primera. Recién tomó continuidad con Ricardo Gareca. Su polifuncionalidad es un plus para el DT del Fortín, ya que Alvarez puede jugar de mediapunta o también como enganche. Es zurdo, habilidoso, con buen dominio de pelota y no titubea al momento de tirar caños o gambetear. Por esos lujos, recibió varios insultos de sus rivales. Aunque el que más le dolió fue que le gritaran flogger, durante una entrada en calor, en la cancha de River. Ese día tuvo una pequeña revancha, a los ocho minutos puso en ventaja a Vélez, aprovechando una mala salida del arquero Vega. Con pocos partidos en Primera, sufrió su primera expulsión, frente a Racing. Gareca salió a respaldarlo y cuestionó al árbitro Collado. Asegura que “a los que recién empiezan” les sirve estar al lado de jugadores con tanta experiencia, para aprender a desenvolverse dentro de la cancha.

Su dream team
“Casillas; Maicon, Terry, Samuel, Roberto Carlos; Iniesta, Lampard, Gerrard; Robinho, Messi e Ibrahimovic”.

Música
Le gusta escuchar de todo. Pero si le dan a elegir se queda con Callejeros y Joaquín Sabina.

Por Alejandra Altamirano Halle

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