Llorar por amor: Messi y otro capítulo de sus lágrimas con la Selección Argentina
El capitán no pudo contener la emoción en su última vez con la Albiceleste en su país y por los puntos.

A LA NOCHE FINAL de Lionel Messi por los puntos y en su casa con la Selección Argentina no le faltó épica. Y empezó con una genuina muestra de su profundo amor por esa camiseta: no pudo contener el llanto durante los trabajos de calentamiento, quizá con una película de mil capítulos felices y no tanto que le pasó a toda velocidad delante de unos ojos enjugados en lágrimas.
La del jueves 4 de septiembre en el Monumental que presenció una victoria por 3-0 y con un doblete suyo ante Venezuela, no fue ni la primera ni la última vez que el capitán lloró por la Albiceleste. Hubo varias y encerraron momentos de alegría y desazón.
El repaso trae a la memoria, por ejemplo, su tristeza y el rostro enjugado en lágrimas tras perder la final del Mundial de Brasil 2014 con Alemania y observar de lejos ese trofeo que soñó en sus brazos y que se convirtió en pesadilla.

Dos años más tarde, en 2016, otro momento muy fuerte se vivió con Messi como protagonista. Lloró desconsoladamente tras una nueva definición perdida, esa vez la segunda consecutiva y de nuevo por penales con Chile, por la que se quedó sin la Copa América del Centenario, en Estados Unidos.
"Ya está. Se terminó para mí la Selección. Fueron cuatro finales. Lamentablemente lo busqué. Era lo que más deseaba. No se me dio. Creo que ya está. Es lo que siento ahora, lo que pienso. Es una tristeza grande", manifestó el 10, aunque después, afortunadamente, revió su decisión.
El siguiente y muy recordado llanto de Leo fue de alegría, post obtención de la Copa América 2021 contra Brasil en el Maracaná. Apenas terminó el partido, no pudo contenerse y recibió el abrazo de sus compañeros.
Un par de meses después, el 7 de septiembre, ante un Monumental repleto para contemplar el 3-0 a Bolivia con tres tantos suyos, el capitán se quebró tras el partido y antes de recibir la Copa América para levantarla una vez más.
Y eso no fue todo porque la emotividad continuó en una entrevista posterior todavía en el campo de juego: "Tenía mucha ansiedad, muchas ganas de disfrutar. Esperé hace mucho tiempo esto, lo busqué hace mucho. Gracias a Dios se me dio. Se ha sufrido mucho, pero estoy muy feliz", señaló.
A la Pulga también se la vio llorar de felicidad, al igual que a Dibu Martínez y hasta Lionel Scaloni, mientras la multitud entonaba el ya mítico "Muchachos", en la recepción del equipo campeón del mundo en Qatar.
Sus lágrimas públicas con la Albiceleste en el pecho en 2024 son quizá las más recordadas y las que más golpearon: una vez que se retiró del campo lesionado en la final de la Copa América de Estados Unidos, Messi se derrumbó en el banco y lloró como un chico, con la amarga y genuina tristeza de un guerrero que no quiere perderse la batalla. Sus compañeros le regalaron el triunfo con el que la Selección campeona de toda profundizó su sello de imbatible.
La ironía de un repaso lleno de momentos en los que Messi lloró por amor a la camiseta celeste y blanca contrasta con aquellos tiempos en los que se lo tildaba de indolente y se lo criticaba por no cantar las estrofas del Himno Nacional cada vez que sonaba antes de un partido, como si su argentinidad sólo estuviera demostrada por un pasaporte. Muchas veces se escuchó el comentario hiriente y malévolo: "¿Y qué querés? ¡Si es español!", en referencia a su radicación a muy temprana edad en Barcelona, la ciudad que lo cobijó y lo convirtió en leyenda.
Pero todo cambió en un corto período que parece toda una vida y durante la entonación del Himno en la previa con la Vinotinto de su última gala oficial con el traje que mejor le queda, la Pulga evitó cantar pero esta vez para no volver a quebrarse. Se mordía los labios, tomaba aire y exhalaba como recurso para no flaquear.

Incluso después de la goleada, cuando sus compañeros ensayaron el "Que de la mano de Leo Messi", él mismo pidió: "No me hagan llorar". No es cuestión de morbo, pero... ¿y si se repiten sus lágrimas de dicha por una última hazaña con la capa albiceleste de superhéroe en el Mundial de 2026?
FOTOS: GONZALO COLINI PARA EL GRÁFICO







































