La primera nota de Ernesto Cherquis Bialo en "El Gráfico"
El 24 de abril de 1963 apareció por primera vez la firma del maestro de periodistas en nuestra revista. En su homenaje, la publicamos completa.

Anoche falleció a los 85 años Ernesto Cherquis Bialo, uno de los periodistas deportivos más importantes de la Argentina. Partícipe clave de El Gráfico durante más de treinta años, fue su director durante 1984 a 1990.
Ingresó a Editorial Atlántida el 28 de marzo de 1963 en calidad de colaborador, pero apenas un mes más tarde publicó su primera nota firmada. Fue el comentario de la pelea por el título argentino vacante de peso medio entre Ignacio Basilio Castellano y Héctor Mora en el Luna Park.
Haciendo hincapié en el ganador de dicha pelea, el mendocino Mora, la página 56 de la edición 2272 del 24 de abril de 1963 fue la primera vez que una nota del maestro Ernesto Cherquis Bialo, con apenas 22 años, apareció en El Gráfico.
En su homenaje, la trascribimos completa

HECTOR MORA, GANÓ EL TÍTULO Y GUSTÓ
Este es el nuevo campeón. Elegancia arriba y abajo del ring. Su rostro está intacto. Vestido de particular podría ser empleado o estudiante. Pero no, es boxeador. Boxeador auténtico, por eso su rostro está intacto…Nació en Villa Atuel, Mendonza, el 6 de agosto de 1937. Como amateur, fue campeón en 1859 llevando la representación argentina al Sudamericano de Lima, Perú. En el profesionalismo lleva disputadas 33 peleas, de la cuales solamente perdió tres: con Hugo Danielli, Ubaldo Sacco y Luis Pereira (uruguayo).
Hector Mora (71,900) supo afrontar con inteligencia la pelea que le sirvió para adjudicarse la corona de los medianos. Trabajó pensando. Y superó con amplitud a Ignacio Basilio Magallanes (71,500), a través de doce vueltas intensas.
Desde el comienzo Mora advirtió que era imprudente dar la medida para que Magallanes trabajara en corta distancia y solucionó el problema sacando él primero su jab de izquierda. Planteado el match en la distancia larga, el mendocino dominó el ring, ya que Magallanes se perdió al verse imposibilitado de acercarse. La derecha de Mora comenz6 a trabajar a partir del tercer round, pero no en función ofensiva, sino en re-plica a manera de "hoock'' y "gancho", permitiendo que Magallanes se pusiera cerca y de frente. Esto no deparó riesgos para Mora, ya que moviendo bien su cintura frustró todos los intentos del adversario, incapaz en el trabajo "por adentro".

A partir del cuarto asalto Mora se desprejució y pasó en dominante absoluto, marcando el ritmo del combate y eligiendo cualquier distancia para proyectar sus golpes. Especialmente los de izquierda. Sin arriesgar la derecha, para no dar opción al cruce de izquierda de Magallanes. La variante estuvo s6lo en el séptimo round, cuando Mora fue deteniendo sus piernas. Magallanes, desordenadamente y en forma frontal, 1a•nz6 sus manos en swing, "pareciendo" hacer peligrar las ventajas hasta entonces logradas por el mendocino. Esta situación tuvo prolongación en el octavo y noveno round, pero más debido a que Mora dosific6 su aire conscientemente.
Esto quedó demostrado en los últimos tres asaltos, en los cuales el mendocino imprimió un ritmo singular, soltando su derecha en cross y uppercut. Dominando a voluntad la pelea.
Así ganó. Exhibiendo el boxeo clásico. El de los que 'no se dejan pegar". Y gusto, y fue aplaudido. Y fue sacado en andas del ring. Además, surgió ante los ojos del público porteño. "que no lo conocía". Porque Mora llegó a esta pelea por un hecho circunstancial. Llegó porque el rival original de Magallanes -Juan C. Rivero- no pudo dar en término el peso exigido por la reglamentación.
Ahora es campeón. Le cabe confirmar que el titulo está en buenas manos. Creemos que seguirá gustando...

Foto de portada e interiores: Archivo El Gráfico







































