La insólita historia detrás del debut del máximo ganador de la Copa Libertadores
En 1971, Independiente concretó su mayor goleada en el Profesionalismo con un detalle muy especial.

Todo equipo quiere protagonizar un encuentro marcando la mayor cantidad de goles posibles. Generalmente no se dan estas circunstancias, pero hay situaciones que propician que los tantos se sumen y sumen. Independiente ha sido un club que, en sus 121 años, se encargó de concretar varias goleadas. Algunas de ellas históricas, como la propinada a Boca el 21 de julio de 1940 cuando lo vapuleó 7 a 1, y otras igual de categóricas como también inusuales por el resultado como el 9-3 a Tigre en 1935, el 7-3 a Argentinos Juniors al año siguiente, el 9-2 a Chacarita en 1938 o el 10-2 a Rosario Central en 1948.
Sin embargo, el resultado más abultado de su historia se dio un día como hoy pero en 1971. La víctima de ese encuentro fue Platense, y el marcador mostró más que una simple superioridad futbolística: esa noche de jueves, el Rojo goleó al Calamar por 11 a 1. Y además, debutó en el Rojo quien sería el máximo ganador de la historia de la Copa Libertadores: Francisco 'Pancho' Sá.
'Pancho' Sá
Nacido en Formosa el 25 de octubre de 1945, Francisco Pedro Manuel, 'Pancho', Sá fue un notable defensor que se destacó desde joven en su provincia natal defendiendo los colores de Central Goya, donde debutaría a los 15 años. A los veinte, su destino pasó a ser Huracán de Corrientes donde se destacaría del resto por su labor en el Torneo Regional de 1968, donde su club quedó eliminado en semifinales, mientras que en el Torneo Promocional del mismo año culminó en el séptimo lugar.
A pesar de esa suerte dispar, los ojos de River se fijaron en el jugador formoseño para ser parte del club. Entre 1969 y 1970, Sá apenas jugó dos partidos para el Millonario, pero a partir de 1971, Independiente compró al jugador para integrar su planilla, y a partir de ese momento, su carrera daría un giro de 180 grados: 181 partidos, 40 goles, 8 títulos. Tras su paso por el Rojo, otros seis trofeos se sumaron cuando partió a Boca. Hasta su retiro en Gimnasia de Jujuy en 1981, Sá acumuló la friolera de 14 campeonatos, pero el detalle más importante de todos es que, hasta el día de hoy, es el jugador que más veces ganó la Copa Libertadores de América. Fueron seis ocasiones: 1972, 1973, 1974 y 1975 con Independiente; 1977 y 1978 con Boca.
Pero claro, esta historia de gloria y títulos tiene un orígen.

El Metropolitano 1971
El Campeonato Metropolitano 1971 había iniciado el domingo 7 de marzo con nueve partidos en los que se destacaron las goleadas de Vélez a Los Andes por 4-0, la victoria de Banfield a Argentinos por 4-3 y la de Boca sobre Chacarita por 3-2. También hubo otros dos partidos que serían importantes para esta ocasión: River recibió a Platense en el Estadio Monumental y empataron 1-1, mientras que en Avellaneda Independiente le ganó 2-0 a Rosario Central.
El Rojo venía de consagrarse campeón en el año anterior, pero había quedado relegado en las semifinales del Torneo Nacional; Platense, en cambio, terminó sexto en el Metropolitano, pero su participación en el Nacional fue pobre quedando último de la Zona A.
Las ilusiones de ambos equipos por querer ser protagonistas en este nuevo torneo se habían renovado, pero en Platense la situación económica de sus jugadores no era la mejor: no habían cobrado el mes de enero y tampoco se les pagó el premio por el empate ante River. La dirigencia les prometió abonar el martes, luego el miércoles y cuando el jueves a las seis de la tarde, el día del partido, esperaron que se cumpliera lo pactado y el dinero no apareció, los jugadores decidieron volver a su casa.

La decisión Calamar fue tomada cuando el partido debía jugarse a las ocho de la noche, y como el encuentro era televisado, la suspensión era imposible de realizar. Mientras tanto, se disputaba en la cancha de Chacarita (donde Platense sería local) el encuentro de tercera división. Iban ocho minutos del segundo tiempo cuando el encuentro tuvo que ser suspendido porque la dirigencia del Marrón había determinado que el equipo juvenil iba a tener que representar al club en Primera, apenas una hora después.
El partido
Las piernas cansadas del tiempo jugado por la tercera, más lo pesado del campo de juego, mostró las enormes diferencias entre un equipo y otro. Independiente no tuvo piedad con los chicos del Calamar y a los 22' del primer tiempo ya estaban goleando 3-0. El descuento de Platense fue un espejismo ante la categoría de los que volverían a ser campeones del Metropolitano en ese 1971. Las 1581 personas que presenciaron el partido junto los espectadores que lo miraban por TV, vieron cómo se sucedían los goles, mostrando a un Independiente impiadoso. El árbitro Atilio García no esperó más de los 45' del segundo tiempo y a las 22 horas, el resultado mostró la realidad: Independiente 11 - Platense 1

Los equipos formaron así.Platense con Federico González; Osvaldo Morelli, Heriberto Recavarren, Rubén Neme y Eduardo San Paulice; Olindo Guzmán, Sergio Cierra y Alberto Viola; Juan José Scarpeccio, Luis Moreno y Luis Ramos. Independiente con Miguel Angel Santoro; Eduardo Comisso, Francisco Sá, Luis Garisto y Ricardo Elbio Pavoni; José Omar Pastoriza, Miguel Angel Raimondo y Antonio Moreyra; Agustín Balbuena, Miguel A. Giachello y Enzo Gennoni.
Durante el encuentro ingresaron José Méndez por Moreno y Atilio Scapolla por Viola en Platense, y Eduardo Maglioni por Moreyra en el Rojo.
Los goleadores fueron: Pastroriza (9', 18'), Balbuena (22'), Giachello (33', 62', 77'), Raimondo (35'), Gennoni (59', 79') y Maglioni (82', 84'). El descuento calamar fue marcado por Scarpeccio (26').

La figura para El Gráfico fue Pastoriza con 8 puntos. Sá fue calificado con 6, y la ficha rezaba que Independiente ganó "por más oficio y más fuerza. La ventaja que dio Platense al ingresar con su tercera fue excesiva, y se comprobó con el marcador. Sumamente fácil para los rojos, el partido fue un monólogo...".
Días después, Juan Carlos Piris, uno de los jugadores titulares de Platense se mostró arrepentido por la decisión tomada: "Ahora me doy cuenta que estuvimos mal porque no pensamos en la gente, pero en ese momento en lo único que nos preocupaba era poder cobrar y nos daba bronca que dilataran tanto la cosa. Para colmo les hicieron 11 goles a los chicos...Fue un día tremendo".

Foto de portada e interiores: Archivo El Gráfico







































